“Avalon existe donde lo divino habita en la naturaleza y despierta el anhelo del peregrino.
Donde existe divinidad femenina, existe el acceso a Avalon”.
(J.Sh.Bolen "Viaje a Avalon")
“Las palabras evocan un intuitivo reconocimiento, una sabiduría cuyo momento ha llegado.
Es un llamamiento de la Feminidad Sagrada para que la mujer tome conciencia del principio femenino. Ha llegado la hora de "reunir a las mujeres", pues sólo con la fuerza que nos da el estar unidas podemos las mujeres proteger con fiereza aquello que amamos; sólo entonces estarán a salvo los niños, y la paz será una posibilidad real".
(J.Sh.Bolen "Mensaje urgente a las mujeres ")
¿QUIÉN ES JEAN SHINODA BOLEN?
Desde el vamos, la imaginé como una mujer dispuesta a recorrer caminos riesgosos. Sus referencias académicas probablemente colaboraron para que las propuestas (osadas) de sus libros abrieran un surco, incluso en algunos medios relativamente formales de la psicología. Ella es una reconocida psiquiatra y analista jungiana, fue profesora de Psiquiatría Clínica en la Univ. de California y es miembro vitalicio de la Asociación de Psiquiatría Americana. Su indagación de la psique femenina a través de las diosas de la antigüedad fue reconocida, rápidamente divulgada y hasta el presente suele ser el rubro por el que más se la conoce.
En la Red LunaVenus estuvimos en contacto con la obra de Jean desde que los mitos se instalaron en nuestros rituales y talleres como guías y brújulas fundamentales. O sea: desde el origen mismo de nuestra navegación. Su texto de 1994, Las Diosas de cada Mujer, era ya muy conocido cuando iniciamos esta investigación. Y si bien nuestras fuentes se centran -hasta el presente- en los aspectos mandálico-zodiacales del inconsciente, su libro siempre formó parte de la bibliografía citada.
Pero fueron dos “peregrinaciones” posteriores suyas las que nos unieron a ella de manera intensa y afectiva. Por un lado, El Millonésimo Círculo y todo lo que ella propuso en los nueve capítulos de ese libro pequeñito y poderoso, reforzó nuestra intuición acerca de una navegación plural femenina planetaria renaciendo en este siglo. Sin saberlo nosotras conscientemente, veníamos trabajando estas propuestas y macerando sus frutos en nuestros propios Círculos de Mujeres. Corroborando la esencia misma del mensaje que dice: "cuando un número crítico de personas cambia su modo de pensar y de comportarse, la cultura lo hace también y comienza una nueva era"...
Por otro lado, volvimos a resonar por completo con la feminidad profunda y shamánica de Jean, cuando de manera testimonial se propuso “regresar” –bajar femeninamente- al mundo de la magia y la espiritualidad, y devolvérnosla bellamente en sus textos dedicados al Grial y a las imágenes de Avalon. Más aún: nos parece que, cuando Bolen toca esta cuerda, vuelve a su elemento primordial...
EL GRIAL FEMENINO
En 1997 escribió en el prefacio de Viaje a Avalon, antes de la difusión mediática que generara El Código Da Vinci de Dan Brown, cosas como:
“Normalmente imaginamos al Grial como un cáliz [...]. Cuando lo consideramos como un contenedor de formas redondeadas, el cáliz se convierte en un símbolo de feminidad; la idea de un recipiente lleno de sangre se convierte en una imagen-metáfora del útero de una mujer, y entonces el Grial adquiere otro significado posible: el de un misterioso símbolo femenino, algo transformador y sanador, con una dimensión sagrada o divina de la feminidad”. [...]
“Yo veo la aparición de esta conciencia de la diosa como un retorno del Grial al mundo, un retorno que por ahora es liminal: es decir, todavía está en el umbral entre los mundos, emergiendo de la niebla, percibido por muchos y sin embargo aún no totalmente presente en la cultura en general. La Diosa se manifiesta a través de momentos sagrados. Para que la Diosa pueda emerger plenamente en la cultura y transformarla, es necesario que suficientes personas sean conscientes de estos sagrados y profundos momentos en los que una mujer y la Diosa forman una unidad: cuando la Tierra, la Diosa, la Madre y la Mujer aceptan y constituyen la divinidad.
La necesidad del retorno del Grial y de la Diosa es, tal como yo experimento su significado, una historia personal y planetaria sobre las heridas y la sanación, sobre la esperanza y la plenitud”
(“Viaje a Avalon”, pp. 9-10).
Jean viene a la Argentina dispuesta a contarnos cómo estas potentes “ideas-fuerza” se unen y de qué manera se liga la temática del Grial -en su versión femenina- con la tarea de re-sacralización del mundo a través de los círculos renacidos de mujeres.
LOS CÍRCULOS DE MUJERES
La traducción al español de El Millonésimo Círculo llegó a nuestras manos recién en el año 2004. Y como la evidencia apabullante del “campo mórfico” está inscripta en el ADN fundacional de la Red LunaVenus, lo que Jean allí relataba y proponía nos llenó de una sensación extraña, una mezcla de intuición compartida y satisfacción por la nueva corroboración: ¡si, la magia existe... y las mujeres la seguimos convocando!...
...................
Los Círculos de Mujeres pueden acelerar el cambio de la humanidad.
Las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas...
(“El Millonésimo Círculo”, Ed. Kairos 2004)
Desde abril de 2001, casi cuatro años antes de leer su propuesta, las mujeres que integramos los diversos grupos de la Red LunaVenus veníamos reuniéndonos casi de manera exacta, bajo los mismos “principios” que Jean despliega en los nueve capítulos este libro “inusitadamente breve para lo que propone”, al decir de la propia autora. Sin habernos comunicado explícitamente o puesto de acuerdo en modos y estilos, por lo contrario, dejándonos llevar por lo que intuíamos era básicamente una brújula plural interior ...¡de a poco nos fuimos enterando que en tantos otros lugares del planeta venía ocurriendo lo mismo hacia la misma época con enorme cantidad de mujeres!... Con una especial aceleración del proceso a partir del presente siglo.
A esta evidencia asombrosa se dedica Jean Shinoda Bolen en El Millonésimo Círculo, así como en Mensaje urgente a las Mujeres... .
La existencia de los campos mórficos, o dicho en otros términos, la circulación y activación de contenidos del inconsciente colectivo en función de la masa crítica de mutaciones singulares, pueden resultarnos a esta altura previsible –o por lo menos plausible- a quienes intentamos percibir la lógica de los grandes sistemas que parecieran regir el orden de la totalidad. El entrenamiento astrológico-mandálico –tal como lo cultivamos en nuestra Red- es una vía directa en la dirección de este entrenamiento. Esto conduce a que, todo lo que atienda a la lógica circular y cíclica, sea absorbido en nuestros grupos como alimento constitutivo.
Y así, precisamente, fue leído por nosotras El Millonésimo Circulo de Jean Shinoda Bolen: como un alimento mandálico.
Algunas de las intuiciones más potentes de Jean nos dicen por ejemplo que:
- Los Círculos de Mujeres pueden acelerar el cambio de la humanidad. Las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero si no lo hacen ya, probablemente ya no lo harán. “Tras el extremo feminismo de los 70, ahora el péndulo se encuentra en el centro, por eso tenemos que aprovechar este momento. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. En realidad, así ha sido hasta ahora”.
- “Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza. Cuando uno está sentado en círculo y en silencio se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito”.
- “En nuestros círculos convocamos el poder Interior y exterior. La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos interconectados y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo”.
- “Los círculos de mujeres transforman el mundo a través de la activación del campo mórfico de la teoría de Rupert Sheldrake”.
- Cuando lleguemos al “millonésimo círculo” éste será el punto clave que incline la balanza hacia una nueva humanidad. Hay una pacífica revolución en marcha, un movimiento espiritual de la mujer que es difícil de percibir a simple vista, a través de los círculos de mujeres, de mujeres con capacidad sanadora ¿podría dar la cultura un vuelco?”.
- Lo que el mundo actualmente necesita es una inyección de la clase de sabiduría que las mujeres tienen, y la forma misma del círculo es la encarnación de esta sabiduría…En el círculo no existen jerarquías y eso es igualdad, así se comporta una cultura cuando escucha y aprende de cada uno de sus integrantes.
- Compartiendo la sabiduría de la experiencia, las mujeres del círculo se apoyan mutuamente y se descubren a sí mismas a través de las palabras. Cada círculo es una regeneración de una forma arquetípica, está inspirado y sustentado por todos los círculos de mujeres que han existido, y él a su vez hace un aporte al campo de energía arquetípica que facilitará el camino al círculo siguiente.
- Un círculo digno de confianza tiene un centro espiritual, un respeto hacia los límites y una poderosa capacidad de transformar a las mujeres que lo constituyen.
- Para que un círculo se mujeres sea un lugar seguro debe constituir un espacio uterino capaz de acoger nuevas posibilidades, donde la mujer y su sueño encuentren apoyo cuando éste no sea todavía más que un esbozo sin definir, cuando la psique de la mujer esté preñada con una idea de lo que podría llegar a hacer o ser.
- Un círculo de mujeres es un espejo multifacético en el que cada mujer se ve a sí misma reflejada…el círculo es un ritual sagrado, es un encuentro de mujeres implicadas en una manifestación artística capaz de cambiarnos a nosotras mismas y al mundo… “La Diosa que hay en mi, contempla a la Diosa que hay en ti”…
- La potencia de los pequeños círculos; las fuentes internas de la sabiduría; la acción compasiva como el centro de la trayectoria humana: todos estos principios alientan y vertebran el renacer de lo femenino profundo en el planeta.
LAS BRUJAS SABIAS
En este punto, vemos la conexión de Jean con las propuestas de Clarissa Pinkola Estés, en su texto “Mujeres que corren con los lobos” (texto que desde nuestro nacimiento como Red, viene organizando el trabajo de género de nuestros círculos).
La Loba, la Huesera, la Trapera (del cuento Uno-Ariano que nos sirve de guía), es totalmente compatible en sus cualidades con las “Brujas Sabias” que nos describe Jean. Por ejemplo:
- Quejarse es perder el tiempo, les dice Jean Shinoda Bolen a las mujeres.
Las brujas sabias dicen la verdad con compasión.
-No comulgan con lo que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes.
-Entre mujeres hay una conexión natural. Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.
-Las brujas no se quejan. Al contrario, las ancianas son atrevidas y confían en sus propios instintos. No imploran; en cambio, sí meditan. Eligen su camino con el corazón. Poseen la fiereza del que defiende lo que más le importa. Dicen la verdad con compasión. Escuchan su cuerpo, se reinventan a sí mismas en función de sus necesidades y saborean la parte positiva de sus vidas.
- Las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, no imploran, ríen, y tienen los pulgares verdes.
- Tienen mano con las plantas. Y también con los animales. Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.
- Cuanta más edad, más camino aprendido. La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. Hay casos, pocos, de sabias a partir de los 30 o 35, pero esas a los 60 son increíbles.
MUJERES Y VARONES
En nuestra Red la consigna es “Un trabajo DESDE lo femenino, PARA la recuperación del vínculo masculino-femenino”.
Conscientemente, hemos evitado siempre la inclinación hacia las diosas de la auto-completitud femenina.
Pero coincidimos totalmente con las frases siguientes (que sintetizan la posición de Jean ante el tema de la masculinidad y el patriarcado).
- Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, todo sería más fácil, ¡pero si los que la negocian son machos alfa…!
- La era patriarcal toca a su fin.
- El Millonésimo Círculo:. los círculos de mujeres puedan acelerar el cambio de la humanidad a una era post-patriarcal.
EL RETORNO DEL GRIAL AL MUNDO CONTEMPORÁNEO
La historia del Grial –escrita en el siglo XII- es simple y a la vez de una enorme relevancia simbólica, sobre todo para occidente. Su héroe es Percival, el joven caballero que no se anima a preguntar acerca de los prodigios que ve en el castillo del Rey Pescador Herido. Entre estos misterios, el fundamental es la visión de una doncella portando el numinoso cuenco o vasija sagrada. Suele asociarse el Grial con el cáliz de la misa cristiana, pero en realidad se trata de un símbolo femenino misterioso, potente y sanador. El símbolo de la Feminidad Sagrada.
Por milenios, este símbolo desapareció...
Pero la Feminidad Sagrada “está retornando al mundo a través de mujeres comunes que han devuelto a la humanidad la Diosa y el poder sanador de lo femenino. Ellas son las portadoras del Grial. Las mujeres comunes son también los Percival contemporáneos, que hacen las preguntas pertinentes y que ven en el rey herido cuyo reino es una tierra baldía, un símbolo del patriarcado” (“Mensaje urgente a las mujeres, p. 165).
Ojalá la percepción intuitiva se siga abriendo paso en nuestras mentes y corazones femeninos. Ojalá no desoigamos la fuerza de esta voz interior que “llega sonora y clara a fin de hacernos saber cuándo una misión nos corresponde”.
“Reúne a las mujeres... Salva al mundo”..
Gracias Jean, por sumar tu voz a este recordatorio ineludible del presente.
Olga Weyne / Red LunaVenus
Buenos Aires, 22 de abril de 2009 (Día de la Tierra)
Fuente: www.redlunavenus.com.ar - www.oweyne.blogspot.com