Nuestro propósito es mostrar cómo el conocimiento que nos dan los relatos míticos y los que nos da el Zodíaco son absolutamente compatibles.
La diferencia principal es de forma (aunque ésta depende de sus objetivos esenciales): el Zodíaco nos da una visión ordenada que permite desarrollar una técnica precisa de análisis y comprensión de la existencia; en cambio, la mitología se centra en la facilidad de la transmisión y en el poder sugerente y maravilloso de la poesía, renunciando al orden para entregarse a la belleza.
El Arquetipo que vamos a estudiar es el que representa Tauro, el Toro. Tenemos que tener en cuenta que más que hablar de"arianos","taurinos",etc., nuestro interés está en tratar de comprender la parte taurina que tenemos todos nosotros. Por supuesto, cuanto más del Toro tenga una persona, más vigente está el Arquetipo en ella. De modo que lo que desarrollaremos se va a aplicar mucho más a alguien que tenga el Sol o el Ascendente en Tauro; pero como todos nosotros participamos de la cualidad del Arquetipo Tauro, entonces lo que tendremos que captar es el modo en que cada uno de nosotros está repitiendo de mil maneras este Arquetipo.
Como con Aries, vamos a hacer una breve descripción de los ejes temáticos del Toro.
El primer concepto clave que encontramos en Tauro es el de atracción. Cuanto más forma tiene una cosa, cuanto más contenido, cuanto más desarrollo tiene, más definida es la ley de atracción. Cualquier masa de cualquier material se atrae con cualquier masa de cualquier otro material, en el sentido de la ley de gravedad de Newton. Ésa es la ley más universal de atracción; aquí estamos hablando de masa en el sentido más universal, considerando sólo la mera materialidad. Pero si empezamos a ponerle contenido la cosa cambia: los perros con las perras, los gatos con las gatas, los hombres con las mujeres y así sucesivamente. Cuanto más forma hay en una cosa, más definida es la polaridad, más selectiva. A nosotros, que somos seres que accedimos a un escalón más en la forma que los animales, puesto que somos auto-concientes no nos atrae alguien del otro sexo en general, sino ciertas mujeres o ciertos hombres. Desarrollamos un ego y, por lo tanto, una imagen propia; y la imagen propia constituye otro filtro que hace que un montón de variantes no sean aceptables; en cambio, es probable que a un mosquito le atraiga cualquier otro mosquito; en los mamíferos en general quizá se da alguna forma de selección, pues puede haber una proto consciencia que establece diferencias que en otros niveles más bajos no se dan.
¿Y la cantidad de forma -si se me permite la expresión, dado que la forma es esencialmente cualitativa- qué es? Tal vez sea la cantidad de historia que tiene una entidad material, la cantidad de memoria que tiene. Esto es importante, porque la memoria que se va acumulando en las entidades materiales, eso es Tauro.
Otro concepto clave para Tauro es la ley de estabilidad o inercia. Hay una tendencia en la realidad tal como la vemos, a que las cosas se estabilicen (aunque también hay una tendencia al caos, no puede haber una sola de las dos). La que forma parte del Toro es la tendencia a la estabilidad. La tendencia a la estabilidad permite que haya forma, que haya realidad, de lo contrario no hubiésemos emergido del caos original, no hubiésemos salido de Piscis. En tal sentido es que Crono -es decir, nuestro conocido Saturno- tiene que castrar a su padre, Urano. Es tal la fuerza creadora de éste, que el Tiempo tiene que hacerse sangrientamente un lugar, destituyendo del poder a la creatividad desatada, para que haya un mundo.
La estabilidad es asociable con la inercia y ésta puede definirse en términos sencillos como la tendencia de las cosas a mantener la forma que ya tienen a menos que algo externo a ellas las modifique; ésta es una ley de todas las cosas existentes.
En tercer lugar, la percepción, también es central en Tauro. La percepción es la receptividad del cuerpo humano. Todos los cuerpos son receptivos en alguna medida, dado que tienen materia; pero en nosotros, los seres humanos, la receptividad toma la forma de la percepción. En las cosas también hay receptividad aunque no la llamamos percepción. Un papel es receptivo porque se puede escribir en él, lo podemos marcar, doblar, etc. El doblez que queda marcado en esta hoja de papel, en cierto modo, equivale al recuerdo de una paisaje que alguna vez vimos. El papel recibe la acción de doblarlo. Todo lo manifiesto tiene receptividad, y en nosotros, esa receptividad es percepción.
Un último concepto, por ahora, del Toro que también está relacionado con el mito que vamos a ver hoy es el de materia. Hablamos de la receptividad de la materia, de la estabilidad de la materia, de la atracción de la materia; entonces, el concepto clave es la materia. El Toro simboliza la materia. El único inconveniente de esto es que nadie sabe qué es la materia, es más, no se puede saber a priori.
Sin embargo, cierta idea de la materia tenemos todos. La palabra 'materia' contiene la palabra 'madre' ('mater') y esto es muy significativo. Esto nos da una pista sobre lo que es la materia. La materia es lo que está antes, lo que ya estaba. Para que algo exista tiene que tener una"madre", algo que le haya servido o le sirva de sostén, algo que lo mantenga o lo haya mantenido. Si existe cualquier ser humano, lo que es seguro es que hubo una madre antes, de lo contrario no existiría..., pues bien, eso es la materia, aquello que está antes y sin lo cual lo otro no podría existir.
Los antiguos en lugar de decir"lo que está antes"decían"lo que está por debajo", en el sentido de que la materia sostiene a lo que se apoya en ella. Así como la madre sostiene y contiene al hijo en su vientre y en sus brazos, así también la materia sostiene la forma manifiesta de las cosas y, en tal sentido, es su fundamento. La materia es, así, el estrato que está por debajo de lo que salta a la vista aquí y ahora; entonces, la cuestión es que cualquier cosa, absolutamente cualquier cosa, puede ser materia; no hay nada que no pueda ser materia en algún sentido, que no pueda sostener algo en algún sentido.
La materia se da siempre acompañada, siempre de a dos. No puede haber materia sola, suelta, porque si algo es materia es porque sirve de apoyo a otra cosa (la forma). La materia exige la dualidad, no se puede dar la materia sin dualidad; la dualidad es"la materia"de la materia, aquello de que está hecha. Todo lo que podemos experimentar y percibir puede ser materia de otra cosa y de hecho lo es. Lo que no existe es la materia en sí misma, la materia aislada. Siempre es"materia de..."; por eso tiene que haber dos. Y si está el dos (los Gemelos), también tiene que haber jerarquía, niveles de ser (Sagitario): la materia y aquello de lo que lo es, son entidades que están en diferente nivel de existencia. De allí que aunque todo puede ser materia, nadie la puede encontrar por ningún lado. Los científicos se afanan por encontrar el último escalón de la materia pero no pueden. Una cosa es materia de otra pero no hay nada que en sí mismo sea materia. Por eso no hay último escalón, o ladrillo elemental de la realidad.
Cambiemos de punto de vista. Uds. Saben que el cobre se asocia con el Toro; nosotros agregaremos al cobre otro elemento que, a nuestro juicio, también pertenece a este Arquetipo: el níquel. Pues bien, los metales más usados para acuñar monedas han sido estos dos; lo cual no es sorprendente cuando recordamos que Tauro se relaciona con el dinero y los recursos en general. Además, el dinero es, posiblemente, lo más cercano que encontremos a la materia. Es una buena metáfora de la materia. El dinero casi no tiene forma, y la que tiene no interesa demasiado -nadie valora el billete de 100 dólares por la belleza de los bucles de Franklin, aunque, dicho sea de paso, es verde, el color de Tauro-. El dinero tiene, pues, esa entidad polimorfa de la materia, se puede transformar en cualquier otra cosa. Corresponde a un mundo muy taurino, la idea de que el verdadero ser de las cosas es su valor como mercancía; tal como un filósofo del Siglo XIX que tenía el Sol en Tauro supo comprender hace más de 100 años: Carlos Marx.
Veamos ahora como encontramos este Arquetipo en el acervo mítico antiguo.
El mito que proponemos para el Toro es una parte de la historia del Rey Minos y el Minotauro (ver texto Nº 2).
Recordemos que el método que estamos siguiendo consiste en usar el Zodíaco como una especie de "máquina de aprender". Para ello colocamos a cada Signo en el lugar del Ascendente y estudiamos la configuración total que nace de allí, Casa por Casa. Si uno coloca a Tauro en el Ascendente inevitablemente queda Escorpio en la Casa VII, Acuario en el MC, Leo en Casa IV, Géminis en Casa II, etc.
Digo"inevitablemente"porque eso es lo que hace arquetípico el esquema.
Antes de coordinar el relato mítico con la estructura zodiacal, vamos a hacer algunas aclaraciones sobre Creta. Porque este es un mito que los griegos ubican en la isla de Creta, al sur de la península balcánica y que fue el sitio donde parece ser que se desarrolló la primera civilización europea importante. Esta civilización, con ramificaciones o culturas paralelas -aunque al parecer no tan brillantes- en el continente, alcanzó su esplendor, precisamente, durante la Era de Tauro (aproximadamente desde el 4500 aC. hasta el 2300 aC.).
Para que nos podamos situar mejor, tengamos en cuenta que ahora estamos entrando en la Era de Acuario; unos 2100 ó 2200 años antes comenzaba la Era de Piscis. Si remontamos otros 2100 años, nos encontraremos en los comienzos de la Era de Aries. Fechados alrededor del año 4000 a.C. empieza a haber testimonios que hacen suponer el desarrollo de la civilización cretense, cuyo apogeo es, probablemente hacia el final de la Era de Tauro y el comienzo de la de Aries. Es conjeturable que al final de cada una de las Eras aparecen las formas más depuradas del Arquetipo correspondiente, o sea que más o menos en el año 2000 a.C. es el auge de esta civilización cretense. Se sabe, de todas maneras, que esta civilización se prolonga hasta el siglo XIII o XIV aC.; aunque ya en decadencia, luego del Siglo XVIII aC. Cuando parece haber habido un gran desastre natural del que no pudo reponerse. Es a partir de entonces que los pueblos griegos del continente empiezan a independizarse y a dominarla y ya no se recupera.
La arquitectura de la civilización Cretense es particularmente taurina, con palacios muy grandes en forma de tres o cuatro pisos superpuestos, con grandes terrazas. Es una arquitectura que se caracteriza por la posibilidad que tiene la luz de ingresar a las habitaciones -cosa notable en esa época- y por la sensación de solidez y estabilidad que dan sus volúmenes pesados. Las columnas son gruesas y simples, y el hecho de usarlas les permite agrandar los espacios interiores; son de las primeras construcciones con columnas que existen. Las salas son muy grandes. El palacio típico tiene una gran sala central llena de columnas que se abre en todas direcciones, con puertas y pasillos que dan paso a todas las habitaciones. Las paredes de las habitaciones están llenas de frescos. Esta civilización ponía un fuerte acento en lo estético, con el uso de vivos colores y las aberturas que permitían gozar de los murales. Los pisos también estaban decorados sobre todo con flores y representaciones constantes de la naturaleza, que hacen pensar en Afrodita, la regente de Tauro. Las terrazas estaban combinadas con jardines, para que desde las habitaciones se pudieran ver. Todo lo que nos ha quedado habla de una civilización que sabía gozar de la vida; sobre todo en sus aspectos sensuales.
Otro rasgo notable es la igualdad sexual combinada con una amplísima libertad sexual, la vestimenta de las mujeres, por ejemplo, a menudo dejaba ver los pechos y los hombres usaban una especie de tanga. No parece que fuera decisiva la figura del rey, las mujeres tenían participación política. En la pintura mural no hay escenas guerreras, en general las escenas son de baile, juegos, deportes; lo cual es coherente tamibén con el hecho de que las ciudades no eran amuralladas. No se han encontrado trazas de pobreza; todo lo que se encontró corresponde a lo que hoy llamaríamos clase media; todo parece indicar que había una distribución relativamente igualitaria de la riqueza. Es muy rica la sociedad en su conjunto; la escultura y la joyería eran famosas, se trabajaba mucho el oro. Creta comerciaba con Egipto y el Asia Menor, y se sabe también que sus naves recorrían el Mar Negro.
Quiero hacer una aclaración, este mito, tal como lo conocemos hoy, probablemente no es una elaboración estrictamente cretense; es una versión posterior de los griegos que después dominan Creta. Para la época de Platón, por ejemplo, Creta era vista como una civilización ya antigua, aunque todavía conservaba la fama de buena legislación; sin embargo, era casi de leyenda. Esto le da más peso a nuestra interpretación pues los mismos griegos clásicos, como podemos conjueturar considerando que sitúan allí a Minos, veían a Creta como un exponente de Tauro.
Según las hipótesis más aceptadas, Creta decayó desde el 1700 aC. aproximadamente, a causa de una gigantesca erupción que se produjo, no en Creta sino en una isla cercana, que en realidad era la punta de un volcán. Esta isla literalmente explotó y desapareció, produciendo un terrible maremoto que invadió gran parte de la isla y del cual no se pudo reponer. Es como si de pronto le hubieran llegado de visita, por sorpresa, Plutón y Neptuno. Y esto tiene sentido porque Escorpio es la Casa VII de Tauro, y Piscis es la cualidad que Tauro realiza en este mundo, como luego veremos.
Vayamos al mito.
"Cuando Zeus abandonó Europa después de haber engendrado con ella a Minos, Radamantis y Sarpedón en Creta, ella se casó con Asterio, el rey, quien los adoptó y los nombró sus herederos."
Zeus simboliza la luz del espíritu, que aquí transformado en toro, rapta a Europa y la lleva a Creta. En principio, pues, el mito nos está diciendo que luz del espíritu fecunda a Europa en Creta; allí comienza la historia de Europa, de la que nosotros somos una de las continuaciones posibles.
La palabra 'europa' significa"la de buenos pastos o buenos bosques"o bien"la de vasta apariencia", o también"la de visión amplia". Los griegos estaban afincados en una zona bastante árida y veían a la actual Europa hacia el Norte como un territorio de buenos pastos y bosques; lo mismo podemos decir si consideramos que los griegos son el resultado de sucesivas y seculares invasiones provenientes de las estepas del Asia central y septentrional, que se trasladaban en busca de"buenos pastos". Tengamos en cuenta que en esa época Europa estaba cubierta de bosques -como hasta hace 2 siglos-.
No tenemos ninguna hipótesis sobre los nombres de Radamantis y Sarpedón, por el momento. No son nombres griegos según parece, probablemente tengan que ver con Egipto o la India. Sobre Minos sí tenemos una indicación terminológica: tenemos la hipótesis de que se relaciona con la idea de"reducir o achicar", que está etimológicamente fundada.
Por otro lado, el rey que había en Creta se llamaba Asterio, nombre que significa"estrellado", por lo tanto, hace referencia al cielo. Es el padre adoptivo de los hijos de Zeus, y Zeus también hace referencia al cielo (es en el cielo donde están, ante todo el Sol, fuente primordial de luz, y todas las otras luminarias). Lo de Asterio es una pista interesante porque el Arquetipo Tauro tiene en el lugar del padre, el MC, a Acuario, que también simboliza el cielo. Asterio, además es Rey, título que heredará Minos, y observemos que Tauro tiene Leo en la Casa IV; Minos nace en la Casa real.
El texto dice luego:
"Al morir Asterio, Minos reclamó el trono de Creta y, como prueba de su derecho a reinar, se jactó de que los dioses responderían a cualquier ruego que les hiciera. Primeramente dedicó un altar a Poseidón, hizo todos los preparativos para un sacrificio y luego rogó que saliese del mar un toro. Inmediatamente un toro de un blanco deslumbrante llegó nadando a la costa, pero Minos quedó tan impresionado por su belleza que lo envió con sus ganados y sacrificó a otro en su lugar. El derecho de Minos al trono fue así aceptado por todos los cretenses, excepto por su hermano Sarpedón, quien declaró que el propósito de Asterio había sido dividir el reino por partes iguales entre sus tres herederos. Pero Minos lo desterró."
Asterio, efectivamente, quería que el reino se dividiera entre los tres hermanos; pero a pesar de eso Minos reclamó el trono sólo para sí. En este punto hallamos, ante todo, una referencia al 3, que es el número de la evolución. En efecto, con el 1 todavía no hay nada, hay solamente 1, cerrado sobre sí; con el 2 estamos atrapados por el conflicto y, consiguientemente, por la parálisis. En cambio, con el 3 la cosa marcha, hay movimiento y evolución. Asterio, que parece que era sabio, quería que se dividiera el reino entre los 3; pero Minos dijo"no, todo para mí...", con lo cual se está oponiendo a la evolución y al movimiento, y muestra así su hilacha de Tauro bajo. En este repudio del 3 está el germen último de todo su drama posterior.
Por otro lado, aparece muy claramente como Minos, quedando atrapado por lo que llamáramos"Circuito Chico", busca la Casa IV: porque él busca ser el único rey; como sabemos, el rey es uno de los símbolos más claros de Leo. El mito aporta una gran cantidad de ideas acerca del Circuito Chico de Tauro.
Recordemos un poco el funcionamiento del Circuito Chico: hay una tendencia a ir tras la búsqueda de la cualidad que, en la estructura de cada Arquetipo desplegada en el Zodíaco, hallamos en la Casa IV; mientras se produce esta búsqueda, ocurre como si se cerrara allí un circuito -literalmente un corto circuito-. En algunos momentos, la persona cree que ha conseguido lo que busca; pero el movimiento de la vida lo devuelve al Ascendente. Mientras esté operando en esta dinámica pequeña, todo funciona por debajo de sus posibilidades, muy por debajo. En tal caso, cada una de las Casas expresa las formas más pobres o egoicas del Signo que le pertenece. La vida se empobrece.
Fiel imagen del Circuito Chico, Minos -cuyo nombre, recordemos, significa"chico, pequeño"-, considera que tiene derecho a reinar sólo, sin sus hermanos; pero esto tiene que lograrlo, tiene que mostrar algo que avale sus pretensiones. Ahora bien, Minos ya es Rey. La Casa IV se posee desde siempre, no es necesario ir a buscarla como si no se la tuviera. Minos ya era rey, ya tenía su tercera parte. Había crecido en la Casa real de Creta.
Piscis, que en el mito se nos presenta bajo la forma de Poseidón, está en la Casa XI de esta estructura. Ahora bien, la Casa XI es aquella en la que se encuentra el Arquetipo que la cualidad del Ascendente se encarga de manifestar en el mundo.
Todos nuestros aspectos taurinos en realidad no hacen sino llevar a la manifestación, exponer, realizar, el Arquetipo Piscis. Entre la Casa XI y todas las demás, se da una relación de polaridad o simetría que nos permite ver a la XI como el Arquetipo inmanifestado y a todas las otras como la detallada explicitación o manifestación de aquella. En la Casa XI el Arquetipo se mantiene oculto, no manifestado; las otras once Casas son ese Arquetipo pero en tanto manifestado.
Es por esto que Minos le pide a Poseidón una demostración de su poder; en su conexión con Poseidón el mito expresa esta relación entre fase XI y fase I de la estructura zodiacal. Minos invoca a Poseidón, como Tauro invoca a Piscis. Y Poseidón envía ¡un toro que surge del mar...! Allí vemos como Piscis se manifiesta como toro. Minos no va al lugar equivocado, él va al lugar correcto, y Poseidón efectivamente le envía el toro.
Las religiones antiguas abundan en sacrificios y libaciones a los dioses; pero en determinado mito, se hacen sacrificios a unos dioses y no a otros. Entonces uno se pregunta ¿por qué estas preferencias? La respuesta, en muchas ocasiones, es que se trata de la cualidad que, si desplegásemos la estructura completa del Zodíaco, veríamos caer en la Casa XI. Esta es la energía que pide ser manifestada a través de nosotros. Esto tiene una aplicación directa en nuestra propia Carta Natal: la energía que se encuentra simbolizada en la Casa XI de nuestra carta natal es la que opera por debajo, veladamente, en la realización de toda la carta, aquella que no podemos contener directamente, pero que se realiza si se realizan las demás.
En la figura de la libación y el sacrificio tenemos la transposición ritual de algo que podemos hacer nosotros en nuestra vida: hacer un sacrificio a un dios equivale a ocuparse de una determinada cualidad, incorporarla, introyectarla, conectarse del modo que se pueda con esa cualidad.
En la religión griega se tienen que hacer sacrificios para prácticamente cualquier cosa. 'Sacrificio', como ustedes saben, quiere decir"hacer lo sagrado". Vamos a poner un ejemplo acorde con nuestro modo de hablar actual: si uno está deprimido, esto significa que no le hemos estado haciendo los sacrificios correspondientes a Cronos; entonces eso es lo que tengo que hacer: realizar esos sacrificios al dios, lo cual me saca de la depresión. En términos míticos, la depresión es causada por el enojo de Cronos ante mi"olvido"del sacrificio. En nuestra vida cotidiana actual, esto quiere decir que voy a tener que hacer algo relacionado con Saturno, asumir una responsabilidad, poner algún límite, o alguna otra cosa"saturnina". Y el sacrificio siempre cuesta: los griegos mataban un toro y un toro era una cosa costosa; a nosotros también nos cuesta, a veces monetariamente también, o emocionalmente, o de mil maneras. Ponerle un límite a alguien que queremos o que admiramos o que necesitamos es una cosa que cuesta, ése es el sentido de lo que se dice cuando se habla de hacer un sacrificio. Pero hacerlo es realizar una obra sagrada. Por ello en un grupo, el que hace los sacrificios es el más anciano o el más sabio.
En este mito el sacrificio debería hacerse a Poseidón. ¿Cuál es el sentido básico de Poseidón? Poseidón simboliza la totalidad indiferenciada.
El mito nos dice que Minos eleva un altar a Poseidón, o sea a la totalidad, y le pide una prueba. Al hacer esto Minos está sumergiéndose en la totalidad indiferenciada, en lo invhsible, está pasando por encima de todas las formas, internándose en la materialidad pura, potencialmente infinita. Poseidón le dice:"golpeaste en la puerta correcta"... y le manda el toro. Que Poseidón responda quiere decir que Minos tiene"derecho"para ser rey. Le manda el toro para que se convenza de que ha nacido rey y luego lo sacrifique; con ese sacrificio Minos demostraría que sigue comprometido con esa totalidad a la que supo demandar cuando lo necesitó. Sin embargo, queda tan fascinado con la belleza física del toro que decide no entregarlo. Esta decisión, de algún modo era previsible pues él no había respetado tampoco el derecho de sus hermanos al trono, con esa decisión Minos ya se quedaba con el todo del reino, que es lo mismo que hace con el toro. Creta representa en esto a la totalidad, porque Creta es también el toro. El se queda con Creta y por lo tanto tiene que quedarse también con el toro. Pero ocurre que el toro se lo había mandado Poseidón, que es el representante de la totalidad y él entonces estaba cometiendo una falta contra la totalidad. Hay un claro paralelo entre lo que hace con sus hermanos y lo que le hace a Poseidón; en ambos casos no respeta la totalidad, que en un caso viene como trinariedad y en el otro como totalidad sin más.
Esta falta corresponde con su nombre, 'Minos', porque con su actuación él está"achicando"la totalidad, reduciendo a sí mismo a la totalidad, lo cual suena muy leonino también, con lo que se muestra que está en el Circuito Chico. El Circuito Chico en Tauro se puede traducir como: me quedo yo con la totalidad, poseo yo la totalidad, me hago yo mismo rey de todo y no salgo de esa posición. Lo que dice el mito es que él está cometiendo una falta contra el todo. En el burdo ardid del canje del toro sagrado por el mejor toro de su manada, se resume también gran parte del sentido de este mito: los dos toros pertenecen a dos órdenes diferentes, uno es sagrado respecto del otro; pero para Minos (el"reducido/reducidor") no hay jerarquía, ambos son equivalentes. Este es el reduccionismo que en el resto de la historia el mito se encargará de revelar.
Si se funciona en este Circuito Chico, todas las demás Casas se tienen que dar de una forma baja, pobre, debilitada, no creativa. Vamos a comprobar si esto es así.
El relato sigue:
"Entretanto, Minos se había Casado con Pasífae, hija de Helio y la ninfa Creta, llamada también Perséis."
En los mitos los matrimonios oficiales casi siempre exponen las dos caras de la moneda; aquí también Pasífae y Minos son la misma cosa vista desde distinto ángulo.
Pasífae es hija de Helio y Creta. La ninfa Creta simboliza a la isla de Creta, que es el toro, y Helio, por su parte, es el Sol, es la energía solar. Al decirnos que Minos se Casa con Pasífae, el mito está indicando otra vez, de otra manera, que estamos en el Circuito Chico. Recordemos el esquema de base que vimos en Aries. El mismo tema de Edipo Rey se da aquí con todas las letras: Minos se Casa con la energía de Casa IV, esto es: con la hija del Sol, regente de Leo. Pasífae es la hija de Leo y de Creta (el toro). Observen cómo se repite el Circuito Chico y cómo se repite el Edipo.
Minos, como Edipo, también se Casa con su"madre"bajo la forma de Pasífae. El nombre 'Pasífae' podría traducirse como"la que revela todo"o"el revelarse de todas las cosas". Por un lado, es la misma luz (hija) del Sol, porque es la que revela todo; y, por otro lado, es todo lo real, todo lo que ya se está manifestando. Y con esto estamos haciendo referencia a Tauro, porque Tauro, como vimos, es la percepción; la percepción también es lo que manifiesta todo.
Pasífae simboliza todo lo que hay, toda la forma manifestada, es el núcleo de Tauro; pero Casada con Minos, con el reducción, nos da como resultado un reduccionismo materialista, que consiste en reducir todo a la forma manifestada ante la percepción. Minos no puede tomar contacto genuino con Escorpio (la Casa VII de este Arquetipo). No puede ver la muerte; se Casa con Pasífae, que es la existencia en su máxima revelación -una hija del Sol: la luz misma-, en lugar de Casarse con lo oscuro, con la muerte, con la transformación, con lo oculto.
Este, como la mayoría, es un mito profético, está hablando de la época moderna, del materialismo, que es un reduccionismo particular de Tauro, que intenta considerar al todo, a Poseidón, como materia (en realidad, como forma) y lo que dice el mito es que la forma es siempre una parte.
Lo que le falta a Minos es comprender el"con respecto a...", el"ser relativo a..."de la materia. Esta tendencia se instala en la mente occidental con mucha fuerza a fines del siglo XVII, por eso decíamos que es un mito profético. Hoy en día esta forma de ver las cosas ya es casi"sentido común","opinión generalizada"; podríamos decir que la"mayoría silenciosa", o la"cultura", es materialista. No deja de ser una filosofía muy insólita, pero ganó puestos rápidamente desde el Siglo XVII, y los mismos que le dieron forma la llamaron"materialismo". 'Materialismo' es una palabra que se publicó por primera vez en 1674 y el que la inventó fue Boyle, el famoso químico. Boyle fue uno de los que dio forma moderna al materialismo o mecanicismo materialista. En la elaboración de esta visión podemos destacar a Descartes, ariano, y algunos otros, más taurinos, como Galileo, Hobbes y Newton. Este último, que fue el que dio los toques finales, desarrolló la Ley de Atracción de los cuerpos, que según la leyenda descubrió cuando vio caer una manzana, que es el símbolo universal de la sensualidad y de la sexualidad, cercano a Afrodita, la regente de Tauro.
El materialismo mecanicista es la quintaesencia de la mentalidad actual. Para esta mentalidad,"la realidad está formada por cuerpos que se mueven y se influencian mutuamente en forma mecánica, y esos movimientos e influencias son traducibles en términos matemáticos". Esta definición, tomada casi textualmente del propio Boyle, es lo que está debajo de la ciencia oficial, del sentido común... es la cultura contemporánea; aunque hoy en día está un poco en crisis (esta es la verdadera crisis cultural actual). Esta filosofía materialista y mecanicista es una forma baja o pobre del Arquetipo Tauro.
La ideología reduccionista trata a la materia como si no fuera"materia con respecto a"otra cosa. Se puede definir esa"otra cosa"de muchas maneras, pero inevitablemente obliga a mirar hacia un nivel diferente a aquel en el que está el que define. De lo contrario yo, la pequeña personalidad, el ego, se transforma en Dios, que es la consecuencia a la que llega la cultura materialista mecanicista. Y como yo (el ego) soy Dios, puedo hacer cualquier cosa, destruir la Tierra, esclavizar a otros hombres, etc. La divinización del ego (que no se confiesa pero se ejecuta), equivale a la entronización de Minos.
Minos cree que engaña a Poseidón: esconde el toro blanco en su rebaño y sacrifica un toro más o menos lindo que tenía. En la mitología griega la metáfora del rebaño hace referencia a las ideas que uno tiene (en realidad ellas"nos tienen"a nosotros), también es la ideología, la visión que tenemos de las cosas. De modo que lo que hace Minos es reducir una forma que surgió de la totalidad, a una idea de su propio rebaño o sea de su propia cabeza. El toro era una manifestación visible -y, en consecuencia, limitada- de la totalidad, de Poseidón; pero estaba ligada al nivel superior (el nivel de los Inmortales). Minos"olvida"la conexión entre el toro y el mar. Toma al toro por sí mismo, así es como lo reduce. Reduce la totalidad a una idea; esta es nuestra principal forma de retener: en forma de idea, algo que nos gusta o nos hace sentir seguros. Es la posición dominante en los últimos siglos.
Poseidón nos manda el toro, el toro aparece ahí, delante de todo el mundo, todos lo vemos. Es decir: nosotros, de alguna manera, podemos atisbar la totalidad: la podemos sospechar, o quizá en alguna experiencia pico nos podemos perder en ella; pero lo que no podemos hacer es lo que hizo Minos: creer que podía meter el toro divino en su rebaño, o sea transformarlo en una idea. El infinito es inaprehensible para nosotros, nosotros no podemos meter al infinito en ningún lado porque si lo metiéramos no sería infinito.
Si intentamos hacer esto nos pasa lo mismo que a Pasífae, contracara de Minos, que se enamora -como él- del toro. La obsesión de Pasífae por el toro es el intento, llevado a la práctica, de reducir el infinito a los estrechos límites del concepto. La falsa vaca es esta idea espuria que intenta"fundirse"con el nivel sagrado del toro.
Sigamos un poco más adelante con el texto:
"Pero Poseidón, para vengarse de la afrenta que le había hecho Minos, hizo que Pasífae se enamorase del toro blanco que se había librado del sacrificio. Confió su pasión no natural a Dédalo, el famoso artífice ateniense que vivía desterrado en Cnossos."
Dédalo es inseparable de Minos del mismo modo que el materialismo mecanicista es inseparable de la voluntad de dominio técnico de la naturaleza. En términos míticos, si no estuviera Dédalo, Pasífae no podría realizar su pasión enfermiza por el toro, no se podría hacer pasar por una vaca, ni podrían ocultar después al Minotauro. Dédalo le fabrica la vaca y después le construye el laberinto para poder esconder ahí al producto de su pasión.
El Minotauro es un hombre con cabeza de toro, o sea: un hombre que tiene el reduccionismo materialista en la cabeza, que se reduce a pensar que sólo es real lo que él percibe, que ha quedado ciego para el pensamiento simbólico o trinario y que, por tanto, tiende a retener la forma, a acumular. En esta figura monstruosa del Minotauro está nuevamente el estereotipo del Tauro bajo, que es el Tauro del Circuito Chico.
El laberinto lo encontramos como Virgo, en la Casa V. La Casa V es la que simboliza lo que alguien tiene para mostrar, la cara visible de algo o alguien. El recorrido por el Circuito Chico hace que lo que Minos muestra o expresa sea un laberinto, una de las formas pobres de Virgo. Virgo asume aquí la forma de la"ideología", en el sentido que dio Marx a este término: encubrimiento. Mientras que su verdad, que es el Minotauro, queda oculta. Formas pobres de Virgo son, entre otras, el fetichismo cientificista, el individualismo a ultranza, la idea de la autoregulación del mercado como criterio de justicia y de orden social. Todas estas formas tienen plena vigencia al día de hoy y son las fachadas visibles del laberinto. En su interior se esconde el monstruo: nuestra cabeza reducidora.
Si se diera la forma alta de Virgo Minos tendría que ocupar su lugar como uno de los tres reyes, y quedarse en su territorio reinando en común con sus hermanos; entonces podría mostrar tranquilamente al mundo a su hijo y a su investidura de rey (recordemos que la Casa V es también el hijo y el rey); pero en la forma pobre, no puede expresar su naturaleza regia, porque ha devenido Minotauro.
El laberinto es el mundo contemporáneo. En nuestro mundo encontramos muchos elementos esenciales que pertenecen a Virgo; por ejemplo, la fragmentación propia del laberinto, que puede verse en la especialización; el materialismo mecanicista produce una fragmentación gigantesca del conocimiento y de la vida; una separación entre la mente y la vida (que es sólo una de las infinitas dualidades que escinden cualquier experiencia cuando se pierde de vista que el"primer"número es el 3). Encontramos también la falta de dirección propia del laberinto, la pérdida de toda jerarquía.
Ése es el laberinto de que habla el mito: la cultura actual, con esa"cabeza"(es decir, mentalidad) monstruosa que esconde culposa o hipócritamente su materialismo mecanicista: Porque si le leemos la definición de Boyle a la mayoría de los científicos, negará que él piense así. Y lo negarán diciendo:"yo creo en Dios". Pero en la vida real, lo que hacen concretamente es llevar a la acción el materialismo mecanicista, construyendo el laberinto para que reduccionismo pueda esconder el verdadero núcleo de su pensamiento. La ciencia oficial es el Dédalo de la cultura actual.
Ahora bien, lo que le pasa a Minos es que su mujer le es infiel con el toro. Tenemos un problema sentimental, de pareja; tenemos también una perversión. Este es el síntoma, y lo encontramos, como corresponde, en la Casa VI; allí aparece la pareja (Libra) como aquello que está en detrimento en la estructura -por supuesto, en la medida en que se opere en el Circuito Chico-. Pero"la pareja"quiere decir aquí, el amor, la actitud amorosa -respetuosa- hacia los semejantes. La idea mismo de"semejante/complementario"que es el núcleo de Libra, es lo que está enfermo aquí. Un mundo materialista mecanicista, como el que construye nuestra mente materialista mecanicista, es un mundo donde todos estamos enfermos del amor. Cada vez que hay un avance perceptible en el poder de esta mentalidad en la cultura, aparece una nueva enfermedad del amor: sífilis, blenorrea, impotencia, frigidez, y la más reciente: el SIDA, son, pues, formas de Libra en VII.
Además, veremos aparecer el tema con mucha claridad más adelante:
"Sus amantes fueron tan numerosas que Pasífae se enojó y lo hechizó, de modo que todas las mujeres que poseía morían devoradas por escorpiones y serpientes que le salían del cuerpo."
Esto es lo que Minos tiene proyectado, lo que no puede incluir en sí mismo y, consecuentemente, se le aparece como algo indeseable, justamente en las relaciones sexuales. El Arquetipo es clarísimo, acá no hay pareja, si se acuesta con una mujer, la mujer muere, lo que se le aparece continuamente es la muerte del otro, no se puede unir con nadie, está aislado. Y la muerte de su complemento se produce por escorpiones y serpientes, que son símbolos de Escorpio (aquí Casa VII).
Lo que no asumimos, nos viene siempre"desde afuera".
Podemos todavía desarrollar el esquema un poco más aunque en el mito no aparezcan otros elementos o se hayan perdido. Sagitario en la Casa VIII equivale a la muerte de la jerarquía, de la toma de distancia y de la visión panorámica, el"salto"que hay que dar para no quedarse en el reduccionismo; si esto no existe, no hay expansión de la conciencia..
En la Casa IX encontramos a Capricornio. Esta figura, en sus formas bajas señala la rigidez, la dificultad para el cambio, la ausencia de flexibilidad y sensibilidad en la visión de las cosas, la concepción del mundo es absolutamente rígida, en lugar de aprender simplemente repite. El aprendizaje o el experimento, la puesta en juego de las posibilidades nuevas de conocimiento, no existen. Capricornio en la Casa IX puede verse también como una posición escéptica y pragmática a ultranza.
Veamos ahora la Casa X: el padre adoptivo, ya lo vimos, era Asterio, un buen nombre para Acuario; se muere y desaparece -lo que desata la historia es la muerte del padre, mientras está Asterio el drama de Minos no tiene lugar. Asterio puede asociarse a la astrología, pues su nombre,"Estrellado"o"de los astros", permite afirmarlo. En ese caso, es la pérdida de vista de los astros lo que hace posible caer en estas formas pobres de Tauro. El padre verdadero, el mismísimo Zeus, abandonó a su madre, Creta. Zeus, que es el regente de Sagitario, está"oculto"en la Casa VIII.
La Casa X es fundamental para cualquier Arquetipo, porque es la meta hacia donde va la energía a plasmarse. Lo cual quiere decir que Tauro, si no cae en su forma baja, tiene que terminar en la máxima libertad (Acuario), en el desprendimiento con respecto al plano anterior, en dejar el ropaje, cambiar de plano, esto es el trasfondo del desapego acuariano. También tiene que dirigirse hacia lo"alto", el cielo, la astrología -que toma aquí su máximo carácter como ciencia"espiritual".
Quizá para que el esquema no quedase tan cerrado en el Circuito Chico algunos poetas desarrollaron la historia con Procris, que es lo que le permite a Minos emerger de la"maldición"del Circuito Chico. Procris fue una amante de Minos que, a pesar de conocer el peligro a que se exponía, consintió en acostarse con él; y lo hizo porque disponía de una raíz que le había dado Circe que podía romper el hechizo. Procris se la cambió a Minos por un perro que siempre conseguía su presa y una jabalina que siempre daba en el blanco, que poseía éste.
'Procris', si tomamos la palabra literalmente, significa"prejuicio", pero no es ella la que lo cura, sino la raíz que le dió Circe. 'Circe' significa"círculo","ciclo". Entonces ¿qué está diciéndonos esta historia? El mito está diciendo: Minos está frenando el ciclo, frenando la evolución, tiene que soltar, aflojar el control, para que se fluya con más facilidad el ciclo vida/muerte, que es una forma directa de referirse al eje Tauro/Escorpio.
Si incorpora la idea y respeta el ciclo (Circe), se cura. Ahora bien, ¿qué quiere decir que la solución se la facilite Procris, el prejuicio? El prejuicio es una forma de reduccionismo: no estar abierto a los datos nuevos que aparecen y aplicar siempre el mismo esquema a todo lo que venga, yo ya tengo definido por donde pasa el límite y todo lo que no entra dentro del espacio definido, lo elimino.
Sin embargo, el nombre 'Procris' podría interpretarse más profundamente; en efecto, si bien en el lenguaje cotidiano de los griegos significa"prejuicio", separando sus elementos constituyentes vemos que"pro"puede dar también la idea de"inclinado a"o"a favor de", y"cris"es"juicio, criterio, discernimiento". Entonces Procris, en una forma alta, se podría ubicar en la Casa V, que es donde está Virgo, y traducirse como: manifestarse a favor del discernimiento o, sencillamente, crear discernimiento La formas altas de Virgo implican usar el criterio, la crítica, el discrimen, sin quedar atrapado en el laberinto. En Procris encontramos, pues, esta ambigüedad, por un lado, es el prejuicio y es lógico que sea la amante de Minos; pero por otro lado, es un vehículo que le permite a Minos salir de las formas más bajas de este Arquetipo. Esta dualidad de la amante (Casa V) de Minos, es propia del quincuncio, el aspecto que corresponde también a Virgo.
En cambio, en el episodio con Céfalo, Procris está entendida simplemente como prejuicio. Procris, después de su"affaire"con Minos, se vuelve de Creta al continente y se Casa con Céfalo, rey de Atenas. 'Céfalo' hace referencia directa a la cabeza, es decir: aquí el prejuicio se Casa con la cabeza. Se amaban mucho, y no es extraño, porque todos amamos mucho nuestros propios prejuicios, casi como a nada en el mundo. Pero en esto siempre surge el tema de los celos y de las dudas: uno siempre interiormente está sospechando de sus propios prejuicios; lo que pasa es que no puede confesárselo, porque da mucha culpa, mucho remordimiento, como le da a Céfalo.
Observen qué interesante: Minos tenía la jabalina que no erraba al blanco y el perro que siempre conseguía su presa. Esas son imágenes de la capacidad de captar la verdad: estamos en Sagitario, la herencia de su padre Zeus. Deténganse a observar la tremenda riqueza que tenía Minos. Mas ¿qué hace con esa riqueza? Se la regala al prejuicio. Tauro es la riqueza total, tiene todo; Tauro son todos los recursos. Minos tiene todo, eso es lo que él no logra ver; tiene toda la riqueza en todos los planos. Pero se la entrega al prejuicio, confirmando su reduccionismo. Luego, la misma capacidad de llegar a la verdad es la que termina matando al prejuicio, y es así como terminan los prejuicios, no mueren de muerte natural, porque nadie quiere matar sus prejuicios. En general, hasta que no nos llevan al error, hasta que no pasa algo más o menos trágico, nadie los abandona. Este peso fuerte de los prejuicios aparece en el esquema que estamos viendo con Capricornio en Casa IX, pero también puede verse con Sagitario en Casa VIII, que es la retención de la verdad, y con Géminis en Casa II o sea que la movilidad, la experimentación, está en la Casa de la estabilidad, que es donde menos tiende a moverse Géminis.
En este relato, lo que parece quedar como más oscuro es la posición de Aries en la Casa XII. Moviéndose en el Circuito Chico, la cualidad energética que está en la Casa XII aparece alrededor de la persona como una amenaza, como los famosos"enemigos ocultos", algo que se da constantemente en contra. La persona, o todos nosotros en la medida en que participamos de Tauro en sus formas pobres, quedamos atrapados por la idea de que nos están invadiendo, nos están atacando; se podría hablar de un delirio de persecusión. Esto, sin embargo, no aparece en forma muy explícita en la historia de Minos. Debe tenerse en cuenta, no obstante, que Minos termina sus días de manera violenta, cuando es quemado con agua hirviente, mientras organiza una expedición contra Dédalo, a quien culpa de todos sus problemas. El mero hecho de conducir una gran expedición militar contra Dédalo, que es un teórico, ya nos da una clara idea del delirio persecutorio que siente Minos. Probablemente el taurino no sea un violento manifiesto pero tiene mucha violencia potencial, cosa que, a veces, le aparece en los sueños. Recordemos también, que la verdadera paz, Libra, está en la Casa VI, o sea que está disminuida, atrapada, contenida.
Quieo contarles algo que no tiene que ver inmediatamente con el mito; pero que nos pareció muy interesante y quizá sea un adelanto de un futuro curso de"química cósmica"... o algo así. Ustedes saben que el color de Tauro es el verde y el de Aries es el rojo, esto también corresponde con Marte y Venus, por supuesto. El verde caracteriza a los vegetales, las plantas, por eso los jardines se asocian con Tauro. El verde viene de una sustancia que tienen las plantas, que es la clorofila. 'Clorofila' viene del griego y significa"hoja verde" -'clorós', significa"verde"-.
Los animales más desarrollados, en cambio, tenemos sangre roja, que es el equivalente de la clorofila verde. Ahora bien, todas las cadenas alimenticias terminan en plantas, todos comemos plantas o animales que, a su vez, comen plantas; o sea que el polo ariano se alimenta del polo taurino. Eso condice con la idea de que Tauro son los recursos, lo que nos mantiene o sostiene. De ahí, pues, sacamos la energía para vivir. Nosotros comemos alimentos que, en última instancia, provienen de lo verde.
Pero comemos de dos maneras, por un lado, comemos sólidos a través del aparato digestivo, y comemos también a través de la respiración. Lo principal que incorporamos con la respiración es el oxígeno; el oxígeno, con el alimento sólido tomado de las plantas, genera anhídrido carbónico, que exhalamos, y agua, que se incorpora al cuerpo o es eliminada. Y de toda esta transformación se genera energía utilizable que es la que utilizamos para todo lo que hacemos. Nosotros, pues, tomamos energía de las plantas y la mezclamos con oxígeno.
Las plantas, por contrapartida, hacen el proceso inverso: toman energía de la única fuente de energía autónoma que hay, que es el sol y, tomando la energía solar más el anhídrido carbónico que nosotros exhalamos, más el agua que nosotros eliminamos o que está ahí, generan su propia materia, que es el alimento que nosotros comemos cerrando todo el círculo.
Las plantas son verdes porque de toda la energía solar que toman en forma de luz, absorben la energía roja del sol, se dejan impregnar por la energía roja y repelen la energía verde, esa es la que no toman, la que rebota. Aquí aparecen nuevamente Aries y Tauro, aparece el rojo a través del sol, vehiculizado por la luz, que penetra a la planta y produce todo el mecanismo de generación de tejido que después es alimento.
Ahora bien, si la planta absorbiera toda la energía, si se quedara con todo, como hace Minos, sería de color negro, absorbería toda la luz y no emitiría nada. El negro es el color de Escorpio, sería escorpiana, retendría toda la luz. Pero no hace eso porque el rojo le da pie para seguir desarrollando su vida; se queda con su parte nada más. Gracias a esta inteligencia de las plantas existe todo lo demás, por eso existimos nosotros.
¿Por qué la planta absorbe el rojo? De hecho el rojo es el primer color en el espectro visible, es la longitud de onda más amplia, que puede atravesar más fácilmente las nubes y la niebla. La planta no es nada zonza, porque si la luz quedara atrapada en las nubes ella se moriría de hambre. La luz roja es, además, la que menos se disipa cuando el sol se pone, por eso el atardecer es rojo, lo que hace que sea la más aprovechable.
La clorofila es verde; pero si se analiza la clorofila, se encuentra que el núcleo básico de la molécula de clorofila, que se llama porfirina es rojo; esta sustancia está en todos los seres vivos, animales o vegetales. En los animales se llama heme, de donde sale, por ejemplo, 'hemoglobina'. El heme es rojo y se queda rojo; en las plantas, en cambio, como absorbe el rojo se muestra verde; pero adentro es rojo. El heme de las plantas y el heme de la sangre es en todo igual, salvo por un átomo, el heme de las plantas tiene un átomo de magnesio -lo que nos permite conjeturar que el magnesio tiene algo que ver con Venus-, en cambio, el heme de la sangre tiene un átomo de hierro. Allí, pues, aparecen nuevamente Venus y Marte. Es muy probable que el mismo Arquetipo de Tauro se encuentre en la fotosíntesis. Alguna vez lo vamos a desarrollar. Podemos conjeturar que en la fotosíntesis se da el Circuito Grande de Tauro.
Jorge Bosia