Entrevista a Eugenio Carutti
Nota realizada por PRENSA DE MANTRA PRODUCCIONES
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Podría hacer una breve introducción
de cómo funciona Casa XI en el área de la
astrología y en qué se diferencian del resto,
si es que hay una diferencia.
Creo que la hay; la diferencia posiblemente esté
en que yo fui formado en la astrología desde chiquito,
y de alguna manera conozco muy bien el camino y sé
de es lo que le pasa a una persona estudiando astrología
y cuáles son los puntos de cristalización
y cómo le afecta a uno la astrología.
He investigado mucho cómo el contacto con lo esotérico
en general afecta a las personas.
Para decirlo rápidamente, creo que lo esotérico
muchas veces es una coartada muy grande para la neurosis;
es muy común que la persona que entra (o es llevada)
a aquellas zonas que están más allá
de lo habitual en la cultura, aún genuinamente,
no esté preparada para hacerlo y se descompense
psicológicamente de una u otra manera, y hay muchas
triquiñuelas cuando uno investiga estas cosas en
cuanto a sentirse superior o que se está más
allá de los problemas habituales, que se ha trascendido
el nivel psicológico (cosa que es muy común
escuchar). En general esto produce grandes disociaciones
y enrigidecimientos.
Lo que observé a lo largo de mi vida, específicamente
con la astrología, es que la astrología
tradicional tiende a reforzar el anhelo de control característico
del ser humano; querer predecir, querer saber lo que va
a pasar, creer que se sabe exactamente cómo son
las demás personas, tenerlas clasificadas, e incluso
después, en la práctica de la astrología,
ejercer mucho poder sobre el consultante: suponer que
el astrólogo sabe cómo es esa persona y
qué le va a pasar, crea un factor de mucho poder
y de mucha manipulación.
En mi observación de todo esto también apareció
con mucha claridad qué es lo que le pasa a la persona
que hace eso; cómo se va poniendo rígida,
cómo pierde sensibilidad, cómo pierde contacto.
La astrología, a diferencia de otros caminos, tiene
una tendencia a llevar hacia el plano mental con mucha
fuerza, y muy habitualmente eso facilita hacerse rígido
y empobrece mucho.
Cuando Casa 11 comenzó, la idea básica era
no crear un lugar que tuviera que ver con la astrología
tradicional, sino un lugar en que se pudiera preservar
el misterio de la astrología, en el sentido de
poder mantener vivo el hecho de que, si la astrología
existe, es porque hay una relación "viviente"
entre el cielo y la tierra, entre las estrellas y el ser
humano; que la astrología no es un conocimiento,
no es una herramienta para que el ser humano sepa más
y controle más, sino que creo que es al revés,
es un misterio, y si uno entra correctamente en ese misterio,
la astrología lo transforma a uno, lo pacifica
profundamente, y lo lleva a un punto de enorme contacto
con los demás seres humanos, con la naturaleza,
con el cielo, en el cual uno se da cuenta de que no es
para nada necesario preocuparse por el futuro.
Yo creo que esta es la paradoja con la cual se intentó
construir Casa XI: desarrollar un contacto con la astrología
que haga que el astrólogo no sienta necesidad de
saber el futuro.
¿Cómo convive con los
astrólogos tradicionales? ¿Es criticado?
Desde un punto de vista, uno escucha críticas,
bastante fuertes a veces, pero yo creo que a esta altura
lo que hay es una sensación de respeto; puede haber
discrepancias, pero no ataques, por lo menos no lo siento
así.
Lo que hacemos en la Casa 11 es muy sincero en este sentido,
en el sentido que yo sé profundamente lo que le
pasa a un astrólogo porque fui astrólogo
"predictivo", estuve obsesionado con el futuro,
y cometí todos los "pecados" de la astrología;
así que esto es "desde adentro" digamos,
no es "desde afuera"; es una profundización,
no una crítica.
Es cierto que fui formado muy tempranamente en lo que
se llama astrología esotérica, en una percepción
completamente distinta desde el principio, pero de todos
modos la práctica de la astrología me llevó
a tocar estas complejidades.
¿Cuál es su opinión
sobre ellos? Cómo ve al astrólogo de la
línea tradicional? ¿Cree que la astrología
predictiva miente?
Mi observación es que a esas personas
se les ha entregado un maravilloso diamante y lo utilizan
solo para cortar vidrio; es como si tuvieran una joya
inmensa y con ella se dedicaran simplemente a tener una
vidriería; es la sensación de que están
en contacto con algo que no logran soportar.
Si uno se toma en serio la astrología, tiene que
sentir en todo el cuerpo que toda la cultura humana está
hecha al revés, y eso no es fácil de soportar;
comprometerse en serio con la astrología produce
cambios emocionales y corporales muy grandes, sino no
se puede hacer.
¿Es decir, la astrología
es un proceso de transformación?
Absolutamente. La astrología es la
patentización de que el ser humano y el cosmos
son una unidad; esto no puede ser algo mental, algo intelectual,
no es algo racional. Es algo integral, algo existencial,
y cuanto más investigás en la astrología
más tenés que revisar los "supuestos"
anteriores.
Uno entra de una manera y la astrología lo va transformando
a uno. Si no ocurre esto es que uno tomó la astrología
como un instrumento y no se deja transformar; convirtiéndose
la astrología en un apéndice de lo que uno
era antes. Justamente ahí es donde nosotros apuntamos:
que la astrología lo transforme a uno y haga que
el que la estudie, básicamente tenga que encontrarse
profundamente con sus miedos, esos miedos que hacen que
uno quiera controlarlo todo y quiera saber todo.
¿Qué elementos utiliza
la astrología para ese proceso de transformación?
Nosotros hacemos un trabajo que pone mucho
énfasis en lo vivencial; trabajamos con visualizaciones,
imágenes, dramatizaciones, juegos, dibujos, música,
el cuerpo, y además con lo racional: las matemáticas,
la investigación, en el sentido de que es una articulación
compleja.
Pero la herramienta principal es, digamos, cómo
uno lee la carta natal: básicamente ésta
es un mapa energético de una persona que puede
funcionar de muchas maneras. Hay una forma básica
en la que puede funcionar, pero eso cierto solo si uno
supone que la persona va a reaccionar como reaccionan
todos los seres humanos habitualmente.
La carta natal es un mapa de energías; y lo que
le pasa a la persona es cómo reacciona a las energías
de las que está constituida. Y uno puede aprender
a responder a las energías en forma más
integrada y en consecuencia suceden otras cosas, imprevisibles.
Este es un concepto fundamental: la astrología
tradicional dice que el mapa astrológico es lo
que le pasa a la persona y lo que la persona es, y yo
creo que no es así. La carta natal es una radiografía
de la estructura energética de una persona, pero
la psiquis y la personalidad de la persona reacciona a
esta energía y en principio no la comprende, rechaza
partes de sí mismo, se defiende del caudal energético
del cual es portador, y entonces es como si la persona
se ubicara en una porción de su carta natal; como
si fragmentara la estructura energética y dijera
"esto soy yo, y el resto de la carta natal no soy
yo", "esto soy yo y esto es lo que me pasa";
éste es el enfoque habitual, que es fragmentario...
¿En una carta natal hay energías
buenas y malas o hay distintos tipos de energía?
Bueno o malo es una manera de pensar profundamente incorrecta;
no hay nada bueno o malo, lo que hay son intensidades
y complejidades a las cuales es más o menos difícil
adaptarse.
Hay "instantes de nacimiento"; es como si hubiera
una configuración energética en cada momento;
ahí nace una persona. Ese momento puede tener una
intensidad y una complejidad muy grande, puede ser muy
difícil para vivir, puede ser muy difícil
cuando un ser humano encarna esa energía, porque
es compleja, es muy rica, es muy intensa.
Desde el punto de vista de lo que los humanos
definimos habitualmente como "felicidad", puede
ser que ese instante sea "malo", pero lo que
en realidad es incorrecto es la definición de "felicidad"
que tenemos los seres humanos que es para todos la misma.
Cada ser humano va a encarnar un cierto caudal de energía
y va a aprender a lo largo de su vida cómo moverse
con ese caudal, y en algunos casos eso es muy complejo,
es como si esa vida llegara hasta cierto punto de aprendizaje
y luego se bloquea, quedó ahí, pero quién
puede juzgar si es bueno o malo. Ese juicio de "bueno"
o "malo" viene de un paradigma que dice: "ésta
es la felicidad y esto es lo que tendríamos que
ser".
Me dice que "bueno" o "malo"
no, pero por otro lado hay un proceso de transformación;
¿transformación de qué?
Transformación tiene que ver con
cómo se transforma la conciencia, la mente de la
persona, la capacidad emocional, la estructura corporal,
como para dilatarse y poder "vehiculizar" más
energía, de la energía que le corresponde.
Generalmente es como si nos achicáramos o restringiéramos,
y entonces se puede ver que, por ejemplo, una persona
tiene mucha energía de Plutón y esto hace
que la persona tenga cierto esquema corporal, el esquema
corporal de resistencia a ello, no de entrega a ello.
El cuerpo se contrae, las emociones circulan de cierta
manera, toda la energía circula de cierta manera,
se forman ciertas ideas que están ligadas a esa
estructura que son arquetípicas, que es cómo
la humanidad ha encarnado históricamente esa intensidad,
y todos los seres humanos se tropiezan con esa piedra
en ese punto, y entonces uno tiende a creer que Plutón
es eso, y Plutón no es eso. Esa es la piedra con
la cual todos los seres humanos tropezamos cuando encarnamos
la energía de Plutón.
El tema es ir encontrándole otra vuelta, aprender
a significarlo de una manera diferente, dilatar el sistema
emocional para que esto circule de otra forma y trabajar
incluso el cuerpo como para que eso se pula; porque en
este caso, diciendo Plutón, se trata de una persona
que tiene una intensidad muy alta, y cómo va a
vivirla, o sea: ¿podrá esa persona descubrir
todos los malos entendidos, todas las dificultades que
los seres humanos históricamente hemos tenido para
encarnarla, y hacer un movimiento nuevo?
¿Uno debiera hacerse vehículo
de la energía que trae en una carta natal?
Uno es vehículo de esa energía,
y generalmente es un vehículo "pobre",
digamos, y todos los conflictos surgen que a uno, para
lo único que le da, es para ser un vehículo
"pobre". En la medida en que algo se dilata,
se entrega, cede en cierta manera de desear, pensar, sentir,
lleva a que la energía circule de una manera cristalizada;
algo circula con mayor libertad y creatividad y ahí
el astrólogo ya no puede predecir. Esa persona
se comporta de una manera más creativa. Se puede
predecir el tipo de energía que está en
juego, pero no cómo la va a vehiculizar, qué
va a hacer con ella la persona.
¿En qué beneficia hacerse
una revolución solar?
Lo difícil para la persona que hace
astrología es que la persona que viene a consultarlo
está en otro paradigma.
Una persona generalmente pregunta por su felicidad, por
objetivos que no son singulares de ese ser, sino por los
objetivos colectivos, digamos; y la persona que viene
a consultar, en principio no se acerca a un proceso de
singularización, es decir de comprender que hay
una fuerza en esa estructura energética que lo
está llevando al núcleo de sí mismo,
y que para eso muchas veces frustra sus deseos conscientes.
Y tiene que frustrarlos, porque si no lo hiciera, la persona
no sería sí misma.
Uno en la experiencia ve una carta natal y es como si
viera que una persona tiene potencialidad de ser una violeta,
otra es un lirio, otra una orquídea, y lo malo
es que todos quieren ser rosas; y la gente sufre porque
no es una rosa, y no puede aceptar que una violeta es
distinta de una rosa: es más chiquita, no tiene
espinas, es distinta; entonces todos quieren ser rosas,
y ahí hay mucho sufrimiento.
Hay sufrimiento en lo que le pasa a la persona, hay algo
de su potencialidad que no se expresa y eso provoca un
destino complejo. Para poder aceptar su propia naturaleza
tienen que pasar cosas que vayan en contra del camino
de la rosa; el camino de la rosa es una ilusión.
Todo esto es sumamente complejo, porque la persona que
viene a hacerse una carta natal y después se hace
la revolución solar, lo que te está pidiendo
es: "¿voy a ser rosa?".
Y, ¿qué le se le puede decir? O sea, ¿cómo
se le da volumen a esto? En ese sentido, creo que la práctica
astrológica está todavía muy condicionada
con esta cosa extraña de que uno consulta al astrólogo,
hace la carta natal, una entrevista de dos horas, y el
astrólogo le tira un "baldazo" de cosas
que la persona no puede asimilar; y después una
vez por año va y hace su revolución solar.
Creo que eso es muy pobre.
Nosotros hemos intentado mucho introducir otro paradigma
de entrevista que es hacer varias entrevistas con el astrólogo,
espaciadas en el tiempo, y tomarlo más como un
seguimiento, como un acompañamiento de un proceso
que cada tanto en el tiempo es bueno que la persona vuelva
a hacer como un trabajo de afinación, digamos.
Recibo toda esa información
y ¿qué hago después con todas estas
energías que me dice que tengo?
Claro, eso no te va a cambiar nada; es mucho
más pertinente decir muy pocas cosas y apuntar
allí al punto donde la persona está fija,
donde la energía no circula porque se ató
a algo. Si eso se destraba, la energía circula
sola y empiezan a pasar cosas solas, el astrólogo
no cuenta para eso, es la vida de la persona la que actúa,
porque algo se destrabó. Y eventualmente es bueno,
que esa persona vuelva a consultar después de cierto
tiempo, a ver cómo esto se va acomodando, cómo
puede comprender ese movimiento de reacomodamiento.
¿Tiene elementos el astrólogo
para ayudar a una persona a destrabar esa energía
que puede estar trabada?
Si el astrólogo hace un trabajo profundo
consigo mismo y habla desde el corazón, sí.
Lo que no creo que haya que hacer es dar consejos: "tendrías
que hacer esto", "tendrías que hacer
lo otro"; creo que todo eso es muy pobre. Pero hay
un momento en el encuentro o la entrevista en que si el
astrólogo realmente habla desde el corazón,
se toca muy fácilmente la piedra en la cual todos
tropezamos; si el astrólogo ya pasó por
ahí, si sabe de qué se trata (de alguna
manera tiene que saber de qué se trata, porque
si no el consultante no vendría a consultar a ese
astrólogo; para la astrología todo encuentro
es un destino, las cosas no se dan por casualidad, tiene
que haber una afinidad de destino para que se produzca
un encuentro), si el astrólogo juega a fondo esa
afinidad del destino, ahí se mueven cosas.
Hablando de destino; la astrología
y el destino, ¿cómo andan? Ya estaríamos
en el terreno predictivo...
Para aclarar en este sentido, utilizo esta
frase: "El destino es lo que ignoro de mí
mismo"; la sensación de destino es la propia
naturaleza que va floreciendo, que va emergiendo. Esto
es lo que uno es; lo que uno es, va apareciendo, y uno
no sabe quién es, lo va descubriendo, y uno habitualmente
se asusta al descubrir quien realmente es.
Alguna vez se le dio por fijarse cómo
es la carta natal de una persona cuando nace y cuando
muere, si hay algo que llame la atención o no?
Es decir, la persona viene con una energía, y cuando
se va ¿con qué se va? ¿Se han hecho
estudios sobre esto?
La carta natal es la misma, lo que se podría
ver es cuáles son los tránsitos y cuál
es la dinámica de la carta natal en ese momento.
Lo que se modifica no es la estructura energética;
lo que se modifica es el modo en que una persona la encarna.
Astrológicamente, es como si hubiera algo en nosotros
que es atemporal, que es eterno, que dura toda la existencia,
que es esta energía. Lo que va cambiando es el
modo como se expresa.
¿Se va mejorando la energía
con la que vinimos?
Ésa es la idea; se puede expresar
con mayor integralidad, con mayor intensidad, más
sutilmente, o la persona va a quedar envuelta en las contradicciones,
en los nudos de esa energía no pudiendo expresarla
o expresándola pobremente. La idea básica
es eso: la energía que no expreso, me sucede desde
afuera.
¿Así fuera malo?
"Malo"... es que no es malo, es
equilibrante.
Hablemos de la agresión, por ejemplo...
Eso, hablemos de la agresión. Una
persona tiene mucha energía de Marte, por ejemplo;
y esa persona, por alguna razón de su carta, y
de la cultura, y porque quiere ser rosa, dice "no,
no, pero yo no soy violento, yo soy pacífico".
Esto es falso, esa persona tiene mucha energía
de violencia y tiene que comprenderla, tiene que trabajarla
y tiene que sutilizarla, pero primero tiene que aceptarla,
porque esa energía está aunque no le guste.
Esa energía que inicialmente es de violencia, también
es energía de decisión, definición,
de acción. Ahora, si la persona por alguna razón
dice "no, no, no, yo no soy violento", eso no
es cierto; es su creencia de que no es violento. Hay violencia
en su vida: entonces, es muy tranquilita, y viene un auto
y lo choca, porque tiene que haber violencia. Otros encarnarán
esa violencia para uno y la persona vibrará con
violencia; porque choco, porque me asaltan, porque me
golpean; yo no fui, es el destino.
¿Cómo tiene que tomar
una persona que lo chocan, que le roban...?
Tiene que tomarlo como una indicación
de quien realmente es; que hay energía de violencia
en ella aún no comprendida, "obligatoriamente":
la persona tiene que vivir en su vida la vibración
que es. Si yo me niego a vivirla, a aceptarla y trabajarla,
esto sucede a mi pesar.
¿Qué sería negarse
a vivirla?
Yo tengo una vibración por ejemplo
que es muy deseante, de mucha fuerza, de mucho empuje.
Yo me niego a vivirla: medito todo el día. Pero
está en mi vida; alguien la encarna, entonces viene
alguien y me roba, o maneja otra persona y choqué.
¿Por qué? Porque hay una carga vibratoria
que tengo que vivirla; en la medida que yo no la expreso,
no puedo trabajar con esa energía y sutilizarla,
no aprendo de ella y se me impone fatalmente.
¿Cómo tendría
que trabajar con esa energía?
Primero, reconocerla; después, darme
cuenta del miedo que le tengo a la violencia, al deseo.
Aceptarlo e irlo integrando con el resto de mi estructura.
Al principio voy a creer que soy una especie de monstruo
agresivo; ¿por qué?, porque estaba separado
de mí y yo construí una imagen de mi en
oposición a eso. Después esto se va a integrar,
se va a diluir y va a entrar en proporción; y en
la medida en que se vaya integrando, esto que al principio
aparecía como violencia desmedida se va a convertir
en empuje, decisión, capacidad de acción.
Pero si yo tengo mucho Marte, seguro que soy una persona
muy dinámica; ahora, el primer paso de una persona
muy dinámica es hacerse cargo de la violencia que
hay en ella, porque si soy dinámico quiere decir
que invado, ¿se entiende? Pero si yo digo "no
voy a invadir nunca", no soy dinámico; yo
tengo que comprender la energía de la violencia,
comprenderla en mí; no juzgarla, diciendo "esto
es malo, entonces no quiero serlo"; no puedo hacerlo,
porque está en mi.
¿Está y se transforma,
o sale por otro lado?
Está; si no hago nada, esto va a
estar en mi vida; lo va a encarnar otro y lo voy a padecer.
Si lo acepto, tomo contacto con ello y aprendo de mi Marte,
por decirlo así, eso se despliega, evoluciona,
se sutiliza, y se va convirtiendo en los niveles más
creativos de Marte, o cualquier otro planeta.
La fama de los escorpianos...
Lo que existe es una totalidad que nos muestra
que son necesarias las doce partes del zodíaco,
que cumplen una función que tiene un sentido; cada
signo tiene su función, cada signo tiene su sentido.
El tema es comprenderlo. Por supuesto que en este paradigma
humano de que todos queremos ser rosas, uno dice "todos
tendríamos que ser de tal signo, y tal otro es
un horror", pero esto es así, es como si dijeras
que todos queremos ser rosas y entonces el que nació
cala que se mate. Pero eso es no comprender la naturaleza
de las cosas.
Cómo funcionaría el tema
de los opuestos en los signos; es decir, qué debiera
yo observar en mi signo opuesto, y cómo interactúan
energéticamente hablando?
Bueno, ése es uno de los conceptos
fundamentales. Cada signo está íntimamente
ligado a su opuesto; comprender el signo opuesto es comprender
la propia naturaleza, porque la energía es oscilatoria;
no es algo que está fijo, sino que se mueve y circula,
y siempre va de un polo al otro polo; si yo no comprendo
el otro polo, cuando la energía va hacia el otro
polo me tensiono, algo entra en conflicto.
La comprensión de los opuestos es esencial en el
trabajo de integración; esto lo trabajamos nosotros
en el segundo año del estudio, en el primer año
se estudian los signos como en secuencia (Aries, Tauro,
Géminis, etc.); en el segundo año se los
vuelve a estudiar, pero por polaridades (Aries-Libra,
Tauro-Escorpio, etc.). Eso permite ir comprendiendo el
ritmo implícito que tiene la energía, la
energía siempre va a ir hacia el opuesto y va a
volver, pero en el momento en que va hacia el opuesto,
como yo no lo reconozco, ahí antagonizo y ahí
se arma un conflicto. Más profundamente uno después
va descubriendo que la energía se mueve en cruces,
en triángulos, en forma de flor.
Esto de los ritmos, de la energía
que va y que viene; este "ir", en un signo opuesto
al mío, ¿qué es lo que yo más
tengo que observar: aquello que me molesta, aquello que
es una virtud del otro signo? Por ejemplo, ¿qué
pasa si yo me empiezo a relacionar con mucha gente de
mi signo opuesto? Sería llamativo, tendría
que estar atenta a ver qué se me muestra?
Para simplificarlo, digamos que si yo tengo
mucha carga con cierta persona o con cierta energía,
que me atrae muchísimo, o la detesto, eso está
indicando que hay algo que está resonando en la
propia estructura que yo no reconozco en mí. Hay
una carga muy fuerte que está puesta allí
"afuera", y ese es un indicador de una energía
que está en mí y que no está siendo
reconocida. En principio, uno es atraído por las
personas, de esta manera ambivalente digamos, le suceden
como el peor enemigo o le suceden que se enamora de ellas,
con estructuras energéticas que uno tiene negadas.
¿Debiera reconocer en el otro
algo propio?
Debiera reconocer en el otro eso que me
molesta; esto es fundamental. Un efecto típico
del alumno de primer año que estudia astrología
es que comienza a estudiar los signos y dice "ay,
sí, tal signo es horrible, los brutos de los arianos,
los posesivos de los taurinos, los superficiales de los
geminianos, los soberbios de los leoninos, etc.";
todo el mundo habla mal de todos los demás signos.
En el mismo final del primer año ya algo se desarma;
digamos que es clave comprender que todo signo tiene ciertas
cualidades, y por el solo hecho de tener ciertas cualidades
tiene ciertas dificultades, tiene máximos y mínimos,
ninguna parte es perfecta, solamente la totalidad puede
ser perfecta, y para que la totalidad sea perfecta, yo
tengo que tener comprensión y capacidad de juego
y fluidez con todos los demás signos.
¿Ahí estaría la
trascendencia?
Claro, pero el primer paso de la trascendencia
son los vínculos. En la astrología se estudian
los vínculos; lo que me pasa con las personas es
una radiografía de la estructura interna y de la
mayor o menor capacidad para resonar con el conjunto del
universo. Si uno quiere resonar con las estrellas pero
no resuena con la persona que está al lado, ahí
vamos mal. En la astrología se ven los vínculos
como una unidad; cósmicos y personales al mismo
tiempo.
¿A quién tendría
que estar prestando más atención desde lo
energético y desde lo que tiene que ver con esto
de los signos: a mi signo opuesto, o simplemente a un
signo con el que siempre me fue mal o con el que nunca
me llevé?
Para empezar, como algo muy elemental digamos,
si yo detesto sistemáticamente a un signo, empecemos
a trabajar allí. Ciertas características
de personas que recurrentemente vienen a mi vida y a mí
no me gustan, trabajemos allí. ¿Cuál
es el principio? El principio es que energéticamente
yo voy a estar siempre en equilibrio; energía que
yo no encarno, me encarna otro para mí, porque
tiene que haber equilibrio. Pero como yo me llevo mal
dentro mío con esa energía, también
me voy a llevar mal afuera, voy a tener siempre afuera
alguien con el cual me voy a llevar mal. Si uno descubre
eso, descubre que el afuera es un espejo del adentro,
el cómo me llevo con las personas pasa a ser esencial,
no es un problema moral o de buena conducta, es un problema
de salud energética. Diríamos: uno, en estado
de salud profunda, no se lleva mal con nadie, no puede
llevarse mal con nadie, porque hay una capacidad de contacto
con todo lo que lo rodea a uno.
Puede haber mayor o menor afinidad, pero no es un problema
de ser bueno o de ser malo; es un problema de integración.
Un ejemplo: un signo del cual uno tiene que aprender mucho
es el signo del ascendente, es algo que va apareciendo
y siempre hay muchas personas en la vida de uno que encarnan
esa energía. Capaz que una persona que tiene mucha
energía del signo del ascendente me hace algo que
es terrible, me hace algo malo, y yo quedo muy mal con
eso. Ahí, el punto fundamental es: ¿puedo
comprender cuál es el miedo que hace que esa estructura
energética se comporte de esa manera que me hizo
mal? Porque hay una razón profunda, no porque es
mala; entonces yo voy descubriendo cómo esa estructura
energética que yo tengo esta ligada a ciertos miedos,
ciertas conductas que hacen sufrir; entonces puedo comprenderla
profundamente en mi. Después arreglaré cuentas
con ella, pero hay que ver que tuvo un sentido profundo
ese desencuentro, tiene la cualidad de hacerme comprender
un aspecto de mí mismo que hasta ese momento estaba
en sombra o a oscuras.
Entonces, ¿cómo tendríamos
que tomar el tema del ascendente?
El ascendente es una energía que
yo tengo con mucha fuerza pero que generalmente no me
identifico, no me reconozco en ella y no la expreso plenamente;
entonces me pasan muchas cosas relacionadas con el ascendente,
y en esas cosas que me pasan está la energía
que tengo que aprender. Por ejemplo, si soy ascendente
en Aries, es posible que conozca muchas personas violentas,
o deportistas, o muy rápidas o muy invasoras. Al
principio eso me asusta, pero después iré
descubriendo que eso forma parte de mí.
¿Tiene alguna relación
con los conceptos de Alice Bailey?
Sí, fui formado en la línea
de Alice Bailey.
¿Hay información esotérica
en la carta natal?
La astrología es un lenguaje; es
un sistema simbólico altamente efectivo para distinguir
vibraciones. Digamos que es una distinción de vibraciones
de tipo mental, básicamente. Los colores, por ejemplo,
son una distinción de vibraciones de tipo astral;
es a través de otro vehículo, así
como hay casos de personas que hacen una distinción
auditiva de la vibración.
La astrología es un código de tipo mental,
pero que tiene sus equivalentes; por esto nosotros trabajamos
con visualizaciones. En ellas cada signo tiene su color,
hay colores, sonidos, texturas, hay "sensorialidades"
ligadas a cada signo. Lo que tiene la astrología
es que, al ser un mapa muy global, es muy complejo y muy
rico; es como un holograma muy complejo que no se reduce
con mucha facilidad a uno o dos colores. Es un tapiz de
muchas hebras, y además te va mostrando el ritmo
cíclico de ese tapiz; puede ser que en un momento
predomine una cierta coloración y en un momento
otra. Ése es el tipo de información relativa
a la energía que te da la astrología: con
otro tipo de sensibilidad y de lenguaje, uno capta de
otra manera, por otros caminos. En un punto, una persona
con una sensibilidad muy alta puede captar cualidades
muy sintéticas, a través del color, o la
vibración o lo que sea; la astrología, en
este sentido, es más analítica, tiene más
que ver con una serie de detalles y con una estructura
compleja. Creo que son caminos que llevan al mismo lugar
y que expresan distintas cualidades, distintos tipos de
sensibilidad.
¿Qué está pasando
a nivel planetario que hubo todo un movimiento en el año
99' con el 11 de agosto; qué está pasando
ahora con el cambio de milenio qué viene; cuál
es su opinión sobre este tema? O sea, hay una astrología
para el planeta, también.
Yo diría que estamos en un momento
extremadamente rico; limitándolo un poco, lo pondría
desde principios del año pasado hasta mayo del
año que viene. Desde el punto de vista astrológico
hay un cierto tipo de concentración de energía
que yo creo que tiene que ver con una definición
muy profunda, como que algo se está definiendo
muy profundamente en muchos niveles, para cada individuo,
en lo colectivo y en la civilización, en la relación
entre el ser humano y el resto de la naturaleza, en la
materia de la tierra. Si vamos a hablar con mucha amplitud,
acá se están produciendo movimientos que
tienen que ver con que la Tierra está entrando
más en contacto con el Sistema Solar, está
expresándose en un nivel más profundo, está
entrando en resonancia mucho más grande con el
Sistema Solar, y esto implica una crisis para la Tierra,
para el "ser" de la Tierra, no solo para la
Humanidad, que es una parte de ella. Esto implica una
crisis para todos los reinos de la naturaleza y una transformación.
Desde el punto de vista de la Humanidad, creo que es muy
difícil hablar de esto, porque acá hay un
cambio de era, y esto implica un cambio total de lo que
creíamos que era lo verdadero; entonces al que
está muy identificado con las creencias y lo que
era verdadero en el ciclo anterior, lo que viene le parece
abominable; está esperando que suceda un cataclismo
para que se le confirme que la cosa no va para el lado
"horrible" que él está viendo
que va. Yo creo que la verdad no es un punto fijo, la
verdad cambia; lo que le parecía verdadero a la
limitación de la conciencia humana (por más
excelsa que haya sido) en un ciclo anterior, de pronto
descubre otra cosa nueva, porque se va revelando algo
más complejo y más rico, que antes no podíamos
verlo. Entonces, en este sentido, yo creo que va a emerger
mucho más cierta cualidad propia de la especie
humana que es el pensamiento; yo creo que al pensamiento
hay que entenderlo no como un fenómeno humano,
sino como un fenómeno planetario, digamos; es la
Tierra la que crea al hombre y es la Tierra la que hace
que el hombre haga ciertas cosas. Todavía creemos,
tanto desde la omnipotencia como desde una supuesta sabiduría,
que el ser humano puede hacer lo que quiere, y esto no
es cierto; el ser humano es una expresión de la
evolución de la Tierra y tiene sus límites
para moverse; la energía de la Tierra es la que
está manifestándose, y creo que se está
manifestando un momento de la energía de la Tierra
que es transformarse a sí misma a través
del pensamiento. La Tierra -como parte del Sistema Solar-
creó el pensamiento en el ser humano y a partir
de eso se transforma a sí misma, se altera a sí
misma, hace cosas que no podría haber hecho por
otro camino. Y esto es un nivel; es un nivel de algo que
evolutivamente se expresa, y esto tiene que ver (creo
yo) con esta explosión tecnológica. La tecnología
no es un fenómeno humano, es un fenómeno
planetario; es la vida de la Tierra que hoy es tecnológica.
Dentro de esta evolución, creo que muchos seres
humanos van a identificarse plenamente con este movimiento,
con encarnar este pensamiento manipulador, esta energía
de tercer rayo (si leíste a A. Bailey); la van
a encarnar y esto va a crear cierto tipo de civilización,
y esto es lo que tiene que ser en esta etapa, aunque también
en ese movimiento hay una desconexión muy profunda
con algo esencial; pero al mismo tiempo creo que, como
en ninguna otra época, va a haber una masa crítica
de seres humanos que van a expresar otra energía
mucho más sintética y de correcta relaciones,
que va a ir balanceando este movimiento.
Creo que estamos en un punto crítico; desde el
punto de vista individual, es un momento de definición,
para qué lado va uno; si va a engrosar este torrente
de pensamiento frenético que crea y combina, crea
y transforma, o si va a engrosar la fila de lo que equilibra
esto, que es una energía de mayor sensibilización,
una captación de globalidad, un compromiso más
profundo con el florecimiento de todo lo que existe. Esto
no es ni bueno ni malo, es responder a la naturaleza profunda
de las cosas. Pero en este sentido creo que estamos en
un momento crítico desde lo individual; va a haber
muchas definiciones en este sentido.
Más concretamente, cuando habla
de definiciones, ¿qué es lo que quiere decir?
Quiero decir que es como una divisoria de
aguas, no en el sentido arquetípico y soberbio
de que éstos son los elegidos y éstos son
los réprobos, sino de que habrá un predominio
de cierta modalidad de energía, y otros tendrán
la posibilidad de encarnar una energía que es más
compleja, difícil de vivir, pero que es imprescindible
para el balanceo evolutivo. Puede ser que uno se identifique
con lo dominante y gire ahí; puede ser que haga
un movimiento más complejo y más rico, y
que esto balancee más. En este sentido, cuantas
más personas hagan el movimiento más integrado
y más rico, más balanceado va a estar todo.
De no ser así, ¿qué
pasaría?
De ser así, creo que hay una oportunidad
de que el hombre desarrolle mucho su nivel mental y al
mismo tiempo se abra en un nivel que podríamos
llamar "espiritual"; si no hay suficiente nivel
de masa crítica de personas que se abran en un
nivel espiritual, (esto es como una puerta que está
abierta y se va a cerrar); en diez o quince años
más esa puerta se cierra, y no se produjo cierto
equilibrio, la Humanidad va a girar por un largo ciclo
en un gran poder mental, pero pobre espiritualmente. En
ese sentido creo que es un momento muy importante; ya
no tiene que ver con la voluntad, tiene que ver con la
disponibilidad.
No creo que nadie pueda hacer algo desde su voluntad en
este período porque lo espiritual tambien va a
ser distinto a otras épocas, sino estar disponible
y no asustarse; si podemos responder a algo que nos lleve
hacia lo desconocido; hasta donde alcanzo a percibir yo,
la clave está en entregarse a lo desconocido, en
entregarse a algo que uno creía que no iba a ser
para uno. Esto es una clave de que algo se está
abriendo, de que algo está saliendo de los patrones
viejos y de que algo se está integrando.
¿Por qué dice que es
hasta mayo del 2000?
Es que hay una gran concentración
en el signo de Tauro; cuando hay mucha concentración
en Tauro es que hay mucha definición, es como si
algo definiera una dirección. Es un punto de mucha
tensión, un punto crítico, en el que puede
haber una gran crisis, pero que fundamentalmente es como
si algo se acumulara con mucha intensidad y entonces define
inexorablemente. Pero si antes de esa definición,
uno se asusta, o se achica, entonces la cosa se le puede
venir encima.
¿La astrología nos lleva
a una espiritualidad?
¿Qué hay más espiritual
que darse cuenta en cada momento de que uno es una partícula
de una red que abarca todo el Universo? La astrología
es espiritual; su origen es eso. Volviendo un poco al
principio de la conversación: cualquier astrología
que oculta esto, es que uno se apropió de la astrología,
que uno la recortó. Lo importante es tener presente
el origen de la astrología, porque a veces uno
se confunde y cree que el origen de la astrología
es la capacidad humana de darse cuenta de que puede predecir
el futuro, y no es eso; lo que hace es que el ser humano
de pronto se da cuenta de la realidad. Por supuesto que
cuando nos damos cuenta de la realidad, lo primero que
tendemos a hacer es aprovecharnos de eso; es nuestra miseria.
Cómo se lleva el horóscopo
tradicional con el horóscopo chino? ¿Hay
concordancias, no las hay, cuáles son?
Bueno, yo no soy un investigador dedicado
a investigar en profundidad la astrología en diferentes
culturas, pero distintas civilizaciones han encontrado
correlaciones entre lo que sucede en la Tierra y lo que
sucede en el cielo, con ángulos ligeramente distintos.
El horóscopo chino responde a algo mucho más
colectivo; la civilización china tiene mucho menos
percepción de lo individual en el humano, por eso
es más global y por eso se habla de "el año
del buey" o "el año del dragón",
pero en principio hay equivalencias bastante fáciles
de hacer, hasta donde yo he investigado.
¿Qué significa la palabra
"horóscopo"?
Tiene que ver con la visión del tiempo.
En griego "horos" quiere decir hora, período
de tiempo, y "scopos" visión.
Estabamos hablando que desde la astrología
se encuentra y se conecta con la espiritualidad. Para
la persona que por ahí hoy está en búsqueda
de un camino y que no sabe (porque uno a veces asocia
que el estudiar astrología tiene que ver con una
salida o con un desarrollo en esa área), ¿qué
es lo que ofrece CASA 11 o de qué manera funciona
para que una persona se acerque a estudiar astrología
sin tener que ser astrólogo?
La mayoría de las personas que estudian
en Casa 11 no entran a ella proponiéndose ser astrólogos,
entran atraídas por un proceso en el que van descubriendo
algo que por ahora los atrae pero que no es necesario
que se comprometan profesionalmente con ello; y a esta
altura, el que se anota en Casa 11 sabe que va a iniciar
un proceso de transformación personal con la astrología.
Por ejemplo, en Casa 11 estudian muchísimos psicólogos
y psicólogas, que no es que vayan a ser astrólogos,
sino que van a utilizar la astrología dentro de
su trabajo, y mucha gente en general que lo toma como
un camino de transformación personal. Y también
personas que van a trabajar como astrólogos y que
van a enseñar astrología. El espectro de
salida es muy grande; lo que a mí más me
interesa es el proceso de transformación personal;
después cada uno encarna lo que tiene que ser.
¿Es bueno hacerle una carta
natal a un niño?
Es un tema muy delicado, suele generar mucha
ansiedad. Digamos que hay que ser muy buen jardinero para
dejar que un chico florezca, más cuando uno pretende
saber algunas cosas del destino de ese chico. Los padres
se asustan mucho, los padres en general tienden a manipular
a sus hijos, entonces "si el astrólogo dijo
tal cosa, entonces...". Es algo muy riesgoso; quizás
una civilización mucho más sabia podría
utilizarlo como un camino maravilloso para que creciéramos
mejor, pero con nuestro grado actual de torpeza, lo que
yo he visto es que se lo toma como un instrumento más
para el control consciente o inconsciente que los padres
ejercen sobre los hijos. Es de mucho cuidado. Yo he trabajado
mucho con cartas de chicos, pero trabajar con cartas de
chicos siempre es trabajar con las cartas de los padres.
Lo importante es: el chico nació en cierto ambiente
energético por alguna razón, y lo que está
aprendiendo a vivir es la energía que está
en esa familia; para que el chico crezca y evolucione,
tienen que cambiar los padres.
Las congestiones energéticas del chico son justamente
las congestiones energéticas de los padres, que
no permiten que cierta energía se manifieste alrededor
de ellos; entonces todo trabajo que se hace con carta
natal de chicos es con los dos padres, es fundamental
trabajar sobre la mejor circulación de la carta
de los padres. Eso automáticamente revierte en
mayores posibilidades para los chicos para encarnar su
propia energía.
¿Y si de niño me hicieron
una carta natal y mis padres no cambiaron, cuáles
son mis posibilidades al no tener toda esta información?
A ver, digamos una situación ideal:
si los padres se van ampliando, van floreciendo, y la
energía circula, los chicos tienen muchas más
posibilidades; si los padres no pudieron hacerlo, el chico
tiene un trabajo más fuerte por hacer, va a tener
que hacer lo que los padres no hicieron, que es lo que
sucede casi siempre. Poniendo las metáforas del
principio: si papá y mamá se tropezaron
en esa piedra, yo llegaré hasta esa piedra, tendré
que no tropezarme, tendré que darla vuelta y seguir
adelante; tomar el trabajo que ellos no pudieron hacer,
y seguirlo. En este sentido la energía se hereda;
mejor dicho la dificultad con la energía se hereda;
el chico nace con vibraciones en general muy semejantes
a las de los padres. Y si los padres se niegan a expresar
ciertas energías, esta inhibición va a ser
heredada en el chico. Si fuéramos más sabios
y pudiéramos trabajar bien con nuestros hijos,
lo que es trabajar profundamente con nosotros, les aliviaríamos
el trabajo. Uno haría lo que tiene que hacer, y
que el chico arranque desde donde le corresponde a él.
Algún día en la Humanidad
habrá más conciencia de quiénes somos
y qué energía venimos a expresar. ¿Dejará
la astrología de ser una herramienta útil,
o siempre está ahí al alcance de poder darme
más información?
Yo creo que puede servir muchísimo
para la educación, pero también sería
el momento en que pudiera florecer una astrología
más compleja. Hoy por hoy estamos centrados en
la carta natal individual, y la carta natal no es individual;
la realidad son redes de cartas natales. Lo más
rico es hacer cartas natales de familias, de generaciones,
donde uno ve cómo la energía va encarnando
y va buscando salida y va tejiendo redes; yo creo que
en el momento en que demos un salto de mayor integración,
va a surgir una astrología mucho más compleja,
mucho más esencial, y seguirá siendo útil
para procesos colectivos y para comprender mucho mejor
nuestra verdadera naturaleza. Imaginate si toda la Humanidad
tuviera claro que hay procesos cíclicos y ciertos
momentos de cambio que son necesarios, si esto fuera un
patrimonio colectivo y los gobernantes estuvieran en contacto
con los movimientos cíclicos de la energía;
sería muy útil. Pero antes que eso, lamentablemente,
algún gobernante se va a querer aprovechar de la
carta natal para que su país crezca más
que otro, y esas pavadas.
¿Se hace eso?
Y, eso se hace. Siempre sale mal, por suerte.
Yo creo que esto es importante: que el que sabe astrología
o se acerca a la astrología se dé cuenta
de cómo la avidez del ser humano hace que le pida
a la astrología algo que no se lo va a dar; es
como una ilusión, es la ilusión del control.
La astrología es mucho más rica, no tiene
que ver con el control, pero por eso la astrología
termina fallando para el que intenta controlarlo todo.
Si no fuera así, la astrología hubiera sido
aceptada por todos. ¿Por qué la astrología
falla? Porque no está ligada al control, está
ligada a otra cosa mucho más profunda que es comprender
la naturaleza de ciertas corrientes energéticas
y aprender a acompañarlas, aprender a navegar con
ellas, hacer mejor los movimientos con la energía.
No pensar que "va a pasar esto, entonces voy a hacer
lo otro para que no me pase, y con esto le gano a otro";
eso es una mala comprensión de la astrología,
y ahí falla la astrología, y es bueno que
falle; esto es lo que tendría que comprender un
astrólogo. Primer punto: la astrología tradicional,
que dice que puede predecirlo todo, eso no es cierto,
ningún astrólogo predice todo. Si hubiera
uno que puede predecir todo, a esta altura toda la civilización
hubiera aceptado la astrología, sería incontrastable.
¿Por qué ningún astrólogo
puede predecir todo, por que es mal astrólogo?
No; es porque éste no es el juego, el juego es
más complejo. Entonces hay algo que no vemos, y
que uno dice "si uno fuera mejor astrólogo,
podría predecir todo". No es así, el
juego es mucho más rico, mucho más complejo,
no está predeterminado en el sentido de que cree
el astrólogo que lo puede predecir todo. Lo que
puede predecir el astrólogo es cuáles son
las condiciones energéticas que se van a dar, lo
que no puede saber es cómo vas a reaccionar, y
esto es fundamental. Yo creo que es importante que el
astrólogo acepte que lo mejor que puede pasar,
es que suceda algo que no haya podido predecir; porque
eso quiere decir que los seres humanos están más
abiertos, más libres, y dan respuestas más
creativas. Si sucede lo que el astrólogo predijo,
es que la persona se comportó estáticamente.
¿Hay la relación entre
la astrología y el karma?
Yo creo que aquí habría que
meterse mucho con la palabra "karma"; acá
también hay un paradigma que hay que profundizar,
si esto que llamamos karma es algo individual o algo mucho
más rico y complejo. Tomando algunas cosas que
hablamos, el karma esencial es el karma de la humanidad;
decir "éste o aquel karma" es fragmentar.
Uno podría decir que cada uno tiene que aprender
a encarnar la energía con la cual ha nacido, y
cada uno va a quedar atrapado en los conflictos de la
mala comprensión de esa energía. Esta mala
comprensión, ¿es individual, o es humana?
Somos los humanos los que no sabemos qué hacer
con la violencia, el deseo, con el poder... Uno podría
decir que hay una historia, que hay cierto tema que es
más importante en una persona que en otra, pero
yo prefiero pensar en términos colectivos, de que
lo que tenemos que aprender es a salir de la cadena de
causas y efectos de las humanidad. No me gustan las cosas
que hacen que se acentúe la sensación de
estar separado de los demás.
Así como antes comentaba que
la astrología no era predictiva, ¿qué
sucede con el pasado? A veces se escucha que en la carta
natal se pueden ver vidas pasadas. ¿Es correcto,
o también caemos en la predicción?
Yo creo que es un problema de enfoque; esto
depende de la formación y de las creencias de la
persona que hace astrología, el condicionamiento
de cada uno es lo que uno ve: unos hablan de vidas pasadas,
otros pueden decir que lo que ven son arquetipos, estructuras
arquetípicas que son estructuras colectivas que
dibujan imágenes, escenas. Yo diría: ¿es
la vida pasada de ese ser, o es el pasado de la humanidad
lo que está condicionando a esa persona? Creo que
son maneras que tienen su función y su utilidad,
y te vuelvo a decir, a mí no me gustan, yo prefiero
no ahondar la sensación de exclusividad, de "lo
que me pasa es por mí"; ya estamos en la psicología,
de "lo que me pasa es por mi mamá y por mi
papa, si hubieran sido otra mamá y otro papá
sería otra cosa...", esto ya es una historia,
digamos; y después le agrego la historia de que
en otra vida yo hice esto y no hice aquello otro, y por
eso me pasa lo que me pasa, etc. Esto refuerza la sensación
de ego, me fija en milenios de ego. Y eso para mí
no resuelve las cosas; creo que un camino mucho más
sintético es decir "no importa quién
lo hizo o quién no lo hizo; lo hicimos". Los
humanos matamos, odiamos, robamos, hemos sido crueles,
llenos de miedo, posesivos; no importa si fui yo o fuiste
vos. Fuimos eso y aún somos eso y todos tenemos
que hacernos cargo de eso.
¿Qué cosas puede tomar
la gente de la energía que se está moviendo
ahora en nuestro planeta?
Bueno, desde un punto de vista, esto del
fin de milenio es una ilusión (sea el año
2000 o el 2001), qué significa que un chino, un
japonés, un judío brinden por el fin del
milenio, porque no es así para ellos; es algo ilusorio.
Sin embargo creo que es una ilusión útil,
en el sentido que me parece que está transparentando
una posibilidad en la Humanidad de que haga un ritual,
un ritual de invocación, de abrirse a lo nuevo,
de terminar con el pasado y abrirse a algo que es nuevo,
que es desconocido, y entrar en otra etapa. En este sentido
creo que es un ritual significativo; si uno puede tomarlo
más allá de la forma, más allá
del merchandising, creo que realmente es una oportunidad
para hacer una celebración, un ritual de despedida
de lo viejo y de estar disponible para lo desconocido
y que entre lo desconocido a la Humanidad, y perder el
miedo a lo desconocido y a lo que nos abre; en ese sentido
creo que vale la pena.
Buenos Aires, República Argentina
23 de Diciembre de 1999
www.mantra.com.ar
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